
Puntos de Interés
Municipio
Castell d’Aro
A pocos kilómetros del Mediterráneo se encuentra este municipio de la comarca del Bajo Ampurdán, formado por Castillo de Aro, Playa de Aro y S`Agaro, en la provincia de Girona.
Estas tierras han estado pobladas desde la prehistoria. Según los restos hallados, sobre todo sepulcros, menhires y dólmenes, se cree que las primeras poblaciones de la zona de Pinell, datan del 2500 a.C.
Los romanos también se dejaron seducir por este territorio, dejando su impronta en la Villa de Pla de Palol, que data de los siglos I y IV d.C. Tiene un área de 10.000 m2 y los restos sacados a la luz confirman que estos pobladores explotaban los recursos naturales de la tierra, tanto la agricultura como el cultivo del viñedo, así como la extracción de arcilla para la fabricación de cerámica. Los productos obtenidos se exportarían por mar gracias al puerto natural que constituía Cala Rovira.
En cualquier caso, se puede afirmar que el origen final de esta villa fue la construcción del Castillo de Benedormiens. Esta fortaleza fue erigida en 1041, cuando las autoridades religiosas, los nobles y caballeros del territorio entregan al monasterio de Sant Feliu de Guíxols, la custodia de este castillo. A cambio, tenían la obligación de proteger todo el Valle de Aro.
De este emblemático castillo se conserva una parte medieval de los siglos XII y XIII. El resto ha sufrido múltiples alteraciones con el paso de los años, siendo la última de ellas una restauración del año 1970 que tenía el objetivo de dar al complejo un aspecto lo más parecido al edificio original. Hasta esta última restauración fue la sede del ayuntamiento de Castell d’Aro. Actualmente acoge diversas exposiciones como la del pintor Àlvar Suñol.
Alrededor de este enclave se distribuyen las callejuelas de época medieval y las antiguas casas de piedra de tradición catalana que componen un casco histórico declarado Bien de Interés Nacional.
Respecto a la economía destaca el sector servicios, el aumento del turismo ocasionado por la restauración de diversos monumentos y de sus playas ha hecho de esto un gran motor para la localidad que oferta bellos parajes entre el mar y la montaña.
Se celebra la Festa Major en septiembre con diversas actuaciones y actividades, en mayo la fiesta de San Isidro, el carnaval a finales de marzo y principios de abril, así como las festes de Tardor en torno a octubre – noviembre.