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Infrastructure
Antigua estación de Martialay

En 1939 se inauguraba el ferrocarril Santander-Mediterráneo, un ambicioso proyecto cuyo objetivo era unir los puertos marítimos de Santander y Valencia para poder dar salida por mar a los productos y mercancías que procedían de las provincias interiores.
Conocida también como la línea Calatayud-Cidad Dosante, las obras estuvieron paradas durante varios años, reactivándose posteriormente tras la Guerra Civil en la provincia de Santander. Aquella iniciativa nunca llegaría a término, aunque llegaron a construirse 367 kilómetros de línea férrea que estuvo operativa entre 1939 y 1985, año en el que se clausuraría definitivamente al tráfico tanto de viajeros como de mercancías, ya que no cubría el 23% de los gastos de explotación que generaba.
A partir de ese momento la vía comenzó a ser desmantelada y el trazado se aprovecharía para su transformación en lo que hoy conocemos como Camino Natural del Santander – Mediterráneo.
Durante los años en los que la línea estuvo operativa, la localidad de Martialay, a pesar de tener escasa población, pudo disfrutar de un apartadero propio. Aún se conserva el complejo en bastante buen estado. Constaba de dos edificios, de una única planta y tejado a dos aguas. Estaban pintados de blanco y en la fachada del edificio principal, destinado al uso de pasajeros y a las dependencias utilizadas por los trabajadores en su día a día, todavía hoy puede verse el letrero con el nombre de la parada realizado en azulejo azul. Muy cerca de este edificio principal, hay también un pequeño almacén cercano.
Actualmente el Camino Natural Santander-Mediterráneo, en su tramo entre Valcorba y Ciria pasa por este punto en el que se ha instalado un área de descanso para que ciclistas y senderistas puedan hacer un alto en su camino y reponer fuerzas.