
Puntos de Interés
Infraestructura
Túnel 5 Peña Bermeja II
El Túnel Peña Bermeja II, con una longitud de 310 m, carece por completo de iluminación, por lo que es obligatorio llevar linterna o frontal para atravesarlo con seguridad. A pocos metros de la boca, la oscuridad es total, lo que convierte su paso en una experiencia intensa y memorable.
El túnel recibe su nombre de la Peña Bermeja, la formación rocosa que domina el paisaje circundante y que imprime un característico tono rojizo a los paredones naturales del desfiladero. La infraestructura se integra de forma armoniosa en este paisaje abrupto mediante un revestimiento de sillares hexagonales, visibles en sus muros exteriores, y una embocadura de arco de medio punto cuidadosamente labrada. En los laterales aún pueden apreciarse los cortes de roca viva, lo que evidencia el notable trabajo de excavación realizado durante la construcción de la línea ferroviaria.
Esta infraestructura perteneció al antiguo ferrocarril Baeza–Utiel, una ambiciosa obra iniciada en la primera mitad del siglo XX y que, pese a su avanzado estado de ejecución, nunca llegó a entrar en servicio. Sus infraestructuras, entre ellas viaductos, trincheras y varios túneles como Peña Bermeja II, reflejan los criterios de ingeniería ferroviaria de la época: trazados protegidos frente a la inestabilidad del terreno, soluciones para superar relieves abruptos y obras proyectadas para trenes de largo recorrido.