
Puntos de Interés
Hidrografía
Mar Mediterráneo
Entre los continentes de Europa, África y Asia se sitúa el Mar Mediterráneo que, a través del estrecho de Gibraltar, conecta con el océano Atlántico.
Esta masa de agua ha sido, a lo largo de la historia, testigo de la evolución de distintas civilizaciones de gran relevancia, como es el caso de romanos, griegos, egipcios, fenicios o cartagineses, entre otros.
Por algo, gracias a sus 3860 km de longitud, es el segundo mar interior más grande del mundo, solo superado por el mar Caribe.
De naturaleza cálida y gracias a la peculiar gastronomía de los pueblos que baña, millones de turistas de todo el punto se desplazan cada año para disfrutar de sus costas.
El origen de su nombre lo encontramos en la construcción latina Mar Medi Terraneum cuyo significado es mar en el medio de las tierras, aunque los romanos lo llamaban Mare Nostrum.
El Camino Natural Vía Verde del Carrilet viene a desembocar en Sant Feliu de Guíxols, en una zona del Mediterráneo conocida como Costa Brava. Un peculiar término acuñado por Ferrán Agulló para las páginas de La Veu de Catalunya el 12 de septiembre de 1908. Con el trataba de describir el paisaje agreste y escarpado que caracteriza a esta costa. No obstante, el término es de origen marinero haciendo referencia a la dificultad de la costa debido a su carácter abrupto y rocoso.
Su extensión comienza en Blanes y acaba en la frontera con Francia en Portbou limitando al norte con Costa Vermella y al sur con la del Maresme. En la década de 1930 los turistas completaban los aforos de las playas, pero aún se mezclaban con pescadores y agricultores de la zona. Ya en torno a 1950 el fenómeno turístico se generalizó y origino un gran desarrollo urbanístico de algunas localidades.
Respecto a su ubicación geográfica siempre ha sido considerada como una zona de paso y asentamiento para numerosos pueblos, asentamientos que datan desde el paleolítico, además de ser la entrada a la península desde la Europa mediterránea.
El principal distintivo de la Costa Brava es la calidad de sus aguas, limpias y libres de contaminación, y el gran número de calas o playas escondidas que posee. Enclaves rodeados de vegetación y muchas de ellas solo accesibles a través del mar o caminos costeros. Por todo ello la mayoría han sido galardonadas con la bandera azul, otorgada por la Fundación de Educación Ambiental a playas y puertos que cumplen una serie de condiciones ambientales e instalaciones.
En concreto en la zona de Sant Feliu de Guíxols encontramos las playas de los Canyerets, de Can Dell, de Sant Feliu, de Sant Pol y las calas de Port Salvi, cala del Molí, cala Maset, cala D´es Cranc, cala del Peix y cala dels Mussols.