
Puntos de Interés
Hidrografía
Font Picant
En la zona sur de las montañas de las Gaverres, en un pequeño bosque perteneciente al vecindario de Bell-lloc en Santa Cristina d’Aro se construyó, hace muchos años, la Font Picant. Cuentan los lugareños que, en aquellos tiempos, un granjero descubrió este nacimiento de agua, al que se acercaban sus animales a beber cuando se encontraban mal. Al comprobar que los animales pronto mejoraban, decidieron probarla.
Las virtudes y cualidades de aquellas aguas pronto llegarían al Doctor Gravalosa, el médico del pueblo, que decidió estudiar el manantial y llegó a la conclusión de que las aguas que de allí brotaban poseían propiedades medicinales. Esto hizo que muchos habitantes de las poblaciones cercanas comenzaran a acudir en busca de una recuperación de sus dolencias. La fama que alcanzaron estas aguas atrajo incluso al mismísimo Fernando VII.
Así se construyó la fuente y se comenzó a embotellar y distribuir el agua que de allí manaba. El agua de esta fuente al ser ferruginosa y bicarbonatada, poseía propiedades medicinales. Esto propició a finales del siglo XIX la creación de una planta embotelladora que la comercializó bajo el nombre de “Agua Mineral de Madremaña. Manantial de Nuestra Señora de Los Ángeles”.
Declarada de interés público en 1904, estuvo presente en las exposiciones de París (1900) y Barcelona (1905). Aunque llegaron a embotellarse hasta 10.000 unidades al año, la explotación entró en crisis por varias razones y el proyecto de construir un balneario no prosperó. Con el tiempo, y la explosión de la Guerra Civil, quedaría abandonada. En 2011 el lugar fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional.>p>