
Puntos de Interés
Municipio
Cigüenza
Cigüenza es una apacible localidad que ostentó en el pasado el título de capital de la Merindad de Castilla la Vieja. En 1975, esta merindad se fusionó con Villarcayo, formando un solo municipio que ahora engloba cerca de treinta pueblos.
Las aguas del río Nela llegan sosegadas a Cigüenza, creando lugares tan encantadores como los "Trancos" y dividiendo la población en dos barrios distintos: Santa Dorotea, que se extiende al pie de la ermita de la Virgen de la Tabla, y donde se apiña el caserío y San Lorenzo, donde destaca la iglesia parroquial del mismo nombre.
El templo destaca por su imponente tamaño y su magnífica arquitectura renacentista, con una nave única de gran altura que se divide en dos tramos. Los gruesos muros de mampostería, los sillares en las esquinas, la escasez de ventanas y los contrafuertes son características destacadas. Al pie de la iglesia se encuentra un coro al que se accede por una escalera de madera, y debajo del coro se encuentra la pila bautismal. Sobresalen el pórtico de entrada y la torre campanario a los pies. En el interior, el mobiliario litúrgico es sobrio, y el retablo principal reserva un espacio central para el santo patrón.
Otro elemento patrimonial destacado de Cigüenza es la ermita de Nuestra Señora de la Tabla, construida en el siglo XVIII. El edificio se sitúa en un alto desde el cual se puede disfrutar de una magnífica panorámica de la Merindad de Castilla La Vieja. Según la leyenda, una niña que cayó al río Nela fue salvada por la aparición de la Virgen, quien le ofreció una tabla donde agarrarse. Las Fiestas Patronales de Nuestra Señora de la Tabla se celebran el 9 de septiembre.
Mención especial merece el caserío de la villa donde poder disfrutar de la arquitectura tradicional de la zona que muestra rasgos de la casa montañesa. Los hogares que aquí se encuentran presentan una planta rectangular, tejado a cuatro aguas y una fachada simétrica. Los vanos están recercados por sillares, y suele haber un balcón de madera en el piso superior y un portalón cubierto por un tejadillo que da acceso a un patio interior.
Los amantes de la historia pueden darse un paseo por la Necrópolis de San Andrés, un antiguo cementerio de un asentamiento altomedieval compuesto por unas treinta tumbas antropomorfas excavadas en la roca caliza. Muchas de estas tumbas corresponden a individuos de corta edad, según sus dimensiones.
Por último, mencionar que, al sur de la población, se extendía el trazado ferroviario del Santander-Mediterráneo, hoy convertido en Camino Natural.