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Municipio
Llamas del Mouro
En la parroquia de San Martín de Sierra, del concejo de Cangas de Narcea, se encuentra la pequeña aldea de Llamas del Mouro, o Llamas del Mouru, como es conocido en su lengua oficial asturiana. Podría parecer que Llamas del Mouro es otra más de las muchas poblaciones dispersas que afloran en la montaña asturiana, pero en verdad Llamas del Mouro goza de gran notoriedad, incluso a nivel internacional, debido a la original cerámica negra que aquí se fabrica desde el siglo X.
La cerámica negra recibe este nombre por poseer un característico color negro y brillos metálicos obtenidos a partir de una técnica primitiva de carbonación originado durante el proceso de cocción. Desde al menos 300 años, la familia de Jesús Rodríguez Garrido ha mantenido la tradición de la alfarería, compartiendo su destreza de padres a hijos y luego a nietos, quienes se ocupan actualmente de la fábrica de cerámica en Llamas del Mouro, y donde elaboran toda clase de cántaros, jarros, ollas y queseras de cerámica negra, entre otros modelos. El taller familiar no se encuentra en el propio pueblo, sino que es necesario desviarse del camino en dirección sur hacia Valcabo, aunque merece realmente la pena visitar este lugar y admirar a sus artesanos tornear la cerámica, tal y como se hacía en el pasado.
Por si fuera poco, en las afueras del pueblo también se encuentra el Palacio de los Sierra, emblemático edificio del siglo XVI, reconstruido a finales del XVII, perteneciente a la familia Sierra, la cual está emparentada ni más ni menos que con el navegante Cristobal Colón. El complejo consta de dos torres de tres alturas que encajonan la fachada principal de dos pisos, donde los escudos de los Sierra y los Colón dominan el centro superior de la cara delantera. Adosada a la torre norte se encuentra una capilla claramente diferenciada del resto del complejo, la cual alberga en su interior un retablo barroco con una imagen románica de la Virgen con el niño Jesús. Terminando de rodear la finca, en la parte posterior del palacio de los Sierra se halla además una torre medieval circular, cuyo origen se remonta a los tiempos de la monarquía asturiana.
A pesar de los pocos vecinos que residen en Llamas del Mouro, la aldea se enorgullece en celebrar cada primer sábado de agosto las fiestas del Carmen. Desde 2017 durante este día tiene lugar a primera hora de la mañana un concurso de perros de rastro, seguida de una parrillada comunal amenizada con música y baile que darán paso finalmente a la verbena una vez entrada la noche.