
Puntos de Interés
Municipio
Masueco
Siguiendo el curso del río Duero por su margen izquierda, el siguiente municipio que nos encontramos tras cruzar el río de las Uces es Masueco. 2,5 km después, nos toparemos con el único núcleo de población del término municipal, homónimo del mismo, conocido también como Masueco de La Ribera.
Todo su territorio está rodeado por los bellos parajes del Parque Natural de Arribes del Duero, donde destacan las rutas de senderismo que llevan hasta los saltos del Pozo de los Humos y la Cascada del Pinero, en esta última pudiendo además pasar por detrás de la cortina de agua. Debido a esta situación envidiable, el boyante negocio de las casas rurales ha aumentado considerablemente en los últimos años, junto a todo un sector servicios que vive en gran medida del turismo. No obstante, tradicionalmente los masuecanos se han dedicado en cuerpo y alma a trabajar el campo, tanto a la ganadería como a la agricultura.
Seguramente, la fundación de Masueco tuvo lugar durante el periodo de Reconquista y posterior repoblación del Reino de León. Siguiendo el modelo repoblador gallego, la comarca de Vitigudino estuvo caracterizada por la disposición de muchas aldeas pequeñas próximas entre sí. Esta situación, con el paso de los años, dio lugar a la desaparición y abandono de muchas de ellas, aunque Masueco fue de las pocas que mantuvo una población estable y próspera. Desgraciadamente, la proyección demográfica ha caído de un modo vertiginoso en las últimas décadas, viendo su población reducida a menos de una tercera parte de lo que fue durante la primera mitad del siglo XX.
Si bien el patrimonio natural de Masueco se posiciona como su principal atractivo, las festividades y edificios tradicionales hacen que la oferta cultural sea más variada y rica para el visitante.
En pleno centro del pueblo, junto al ayuntamiento, se erige la iglesia parroquial de San Nicolás de Bari, un templo de estilo gótico isabelino levantado en el siglo XVII por la familia Lanestosa. La iglesia cuenta con una torre que pudo ser originaria de un castillo del siglo XVI y con una leyenda propia, pues se dice que unos bandidos intentaron saquearla, pero se toparon con la puerta cerrada, y no fue que pudieron salir hasta que dejaron el botín en su sitio y pidieron perdón a San Nicolás. Existen en el propio término municipal otros santuarios menores como la ermita de San Roque, la ermita de Santa Catalina, la ermita de San Amado, y la ermita de Las Ánimas, hoy en día conocida como la del Cristo del Humilladero. Completan el patrimonio arquitectónico otras estructuras de carácter civil como los Lavaderos de la Fontanica y el Pilar el Cachón, aunque lo cierto es que son muchas las casas particulares que esconden varios detalles que el ojo más perspicaz tendrá a bien apreciar.
En el ámbito festivo, Masueco celebra su semana grande durante las Fiestas del Toro y San Bernardo, en los días previos al 21 de agosto. A parte de organizar una serie de campeonatos deportivos, el ayuntamiento también contrata orquestas y pasacalles, pero nada es tan esperado como el gran festejo taurino, el cual tiene lugar en la propia plaza del pueblo. Las fiestas de menor calado tienen lugar cada 3 de mayo en honor a la Santa Cruz. En esta celebración de carácter más solemne y emotivo, los masuecanos acuden a la ermita del Cristo del Humilladero en una procesión amenizada por grupos musicales folclóricos y presidida por los mayordomos nombrados para ese año.