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Infraestructura
Puente de San Lorenzo
El Puente de San Lorenzo es el último viaducto en cruzar el río Tormes antes de que éste ceda su testigo al río Duero, donde el curso natural fija las fronteras entre Salamanca, Zamora y Portugal, a escasos 11 km río abajo desde este puente. Esta estructura moderna se alza sobre el paraje conocido como La Cicutina, en un entorno dominado por el cañón del río Tormes y por matorrales de escoba (Cytisus scoparius), lavanda (Lavandula angustifolia) y tomillo (Thymus vulgaris) esparcidos por las laderas, siempre bajo la aguda mirada de las rapaces que sobrevuelan estos cielos, tales como el águila real (Aquila chrysaetos homeyeri), el águila perdicera (Aquila fasciata), el halcón peregrino (Falco peregrinus brookei) y el buitre leonado (Gyps fulvus).
El Puente de San Lorenzo permite el paso motorizado y peatonal entre las provincias de Zamora y Salamanca a través de las carreteras secundarias SA-316 y ZA-316. De hecho, justo en el centro de la calzada, en una de las piedras de su petril, se halla una inscripción donde queda fijado el límite entre las dos provincias suroccidentales de Castilla y León. Otra de estas inscripciones, más antigua, data de 1871, aludiendo al fin de las obras que supusieron la inauguración del puente.
Y es que, pese a tratarse de una obra diseñada al estilo romano, caracterizado sobre todo por arcos de medio punto y grandes piedras de mampostería, el puente de San Lorenzo responde a la pragmática arquitectura del siglo XIX. Como no podía ser de otra manera, en su construcción, la estructura se levantó a partir de pilares con sillares de granito autóctono de Los Arribes, reforzados por cuatro tajamares redondeados, que forman los 5 ojos del puente.
En la orilla zamorana del Tormes existe una pequeña playa fluvial debajo del Puente de San Lorenzo, ideal para parar a merendar y darse un baño en sus frías aguas, conocida como Playa de la Cicutina. Este depósito fluvial es un remanso que contrasta con el terreno escarpado y el lecho rocoso del río, donde imperan grandes canchos y bloques desprendidos de las laderas colindantes.