
Puntos de Interés
Municipio
Villadepera
Cerca del extremo septentrional del Parque Natural de Arribes de Duero, se encuentra el municipio y localidad de Villadepera, cuyo origen etimológico se encuentra en los vocablos villa (del latín villare, casa de campo) y pera (del latín petra, piedra; en alusión al rocoso material que abunda en la zona).
Pese a su origen, el escudo de la población contiene un peral en referencia al sufijo ‘pera’, mientras que, en la otra mitad del blasón oficial, se enfatiza la privilegiada ubicación de Villadepera mediante la representación de los Arribes del Duero, la calzada romana y la fuente natural que aquí convergen.
Los vecinos de Villadepera, conocidos comúnmente como jareños, se han dedicado durante generaciones a la agricultura, la ganadería y, en los últimos años, al turismo rural.
Es posible que Villadepera surgiese como un asentamiento romano al encontrarse en un lugar estratégico para el tráfico fluvial de la malaquita y la casiterita; minerales de los que se obtiene cobre y estaño respectivamente, entre la Calzada Romana Mirandesa y la Fuente Beber.
Sin embargo, podemos hablar realmente de la fundación de Villadepera a partir del proceso de repoblación cristiana llevado a cabo por el Reino de León en los siglos XII y XIII. Los primeros habitantes construyeron resistentes casas, cuadras, paneras y cortinos con la piedra granítica de los alrededores, al igual que hicieran en el resto de pueblos de Sayago, lo cual resalta la sensación de que Villadepera parece haberse mantenido inmutable frente al pasar de los siglos.
La iglesia parroquial, dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, a la que los vecinos honran durante las fiestas agosteras de la Asunción de la Virgen, se alza con su imponente torre cuadrangular desde finales del siglo XVI en la plaza mayor. El gran pórtico del templo da paso a una estancia solemne, donde destaca iluminado el retablo mayor, forrado en pan de oro. En él se representan de arriba a abajo en tres cuerpos diferenciados el Calvario, un ángel con el Niño y a la Virgen de la Asunción. Existen diferentes tallas de santos y santas en sus galerías adyacentes, aunque ninguna tan importante como la Virgen del Rosario, quien es ofrendada y sacada en procesión cada primer domingo de octubre. Completan el conjunto arquitectónico religioso municipal dos ermitas: la del Santo Cristo y la de San Roque. Esta última alberga el Museo de Arte Sacro de Villadepera, donde se exponen algunas piezas recuperadas de las sucesivas reparaciones acometidas en la iglesia y de otras dos ermitas que ahora se encuentran en ruinas: San Zoilo y Santa María Salomé.
A parte de la ya mencionada Fuente Beber, construida con los materiales de Nuestra Señora de la Asunción a semejanza de las antiguas casas rectangulares etruscas, existe, a poco más de un kilómetro de distancia de Villadepera, una construcción que contrasta completamente con el estilo tradicional de la comarca: el Puente Requejo, también conocido popularmente como Puente Pino. Se trata de un viaducto de hierro que conecta Villadepera con Pino de Oro a través del río Duero y que lleva por nombre el de su último gran promotor, el Director General de Obras Públicas de origen sayagués Federico Requejo. Fue proyectado en 1897 por el aclamado ingeniero José Eugenio Ribera Dutaste, aunque su levantamiento se demoró hasta 1914. Con 120 m de luz y una altura de 90 m, el Puente Requejo propició la unión de las comarcas de Sayago y Aliste que, hasta entonces, habían permanecido aisladas entre sí por vía terrestre.