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Infraestructura
Arcillo
En el interior del término municipal de Pereruela se encuentra el apacible pueblo de Arcillo. Según diferentes autores, el nombre de este enclave puede proceder bien de un arcaísmo del castellano arquillo (arco pequeño de piedra), o bien deberse a la arcilla que dio fama a esta región zamorana por medio de la industria alfarera. No obstante, hoy en día, los pocos residentes que quedan, se dedican en esencia a la agricultura y a la ganadería. Aunque a raíz del auge del turismo rural, algunos negocios del sector servicios han experimentado un importante crecimiento en los últimos años.
Arcillo se encuentra rodeado de dehesas mediterráneas, a escasos kilómetros del curso fluvial del río Duero, en un entorno natural único. Una ladera de peñascos graníticos resguarda el flanco oeste de Arcillo, sirviéndole de barrera frente a los vientos que de esta parte soplan. Al este del pueblo, la rivera de Bárate o de Arcillo hace las veces de límite natural, hasta su muerte al norte en el mencionado Duero. Por si fuera poco, las abundantes y centenarias encinas (Quercus ilex) que brotan en este agreste paisaje, llegan hasta los mismos confines de la aldea, rodeando a Arcillo por completo de un verde perenne durante todo el año.
Pero sin duda, lo más característico de este enclave son sus edificios e intrincadas calles. Los corrales, muros y viviendas de Arcillo fueron construidos con los materiales que el propio monte proveía, dando lugar así a estructuras de piedra con resistentes portones de madera que perduran pese al transcurrir de los años. De estas construcciones, la más llamativa es su iglesia consagrada a San Antonio de Padua. Este sencillo templo podría pasar desapercibido si no fuera por la espadaña que se alza por encima de la nave y sobresale entre el resto de tejados. Este mural de piedra contiene dos vanos donde se instalan las campanas, y está coronado por una cruz cristiana sostenida por un pináculo triangular de suave inclinación.
Con la llegada de veraneantes, Arcillo se engalana para celebrar cada 19 de julio sus fiestas en honor a Santa Justa y Santa Rufina. Más adelante, en torno al día 16 de septiembre, se organiza la fiesta de Santa Eufemia en la vecina localidad de Pereruela, a modo de despedida estival.