
Puntos de Interés
Municipio
Pereruela
Tras abandonar la ciudad de Zamora, el río Duero se interna en la histórica comarca de Sayago a través del municipio de Pereruela. La localidad homónima, conocida también como Pereruela de Sayago, se encuentra a un par de kilómetros del cauce excavado en la granítica loma por el río Duero, situándose junto a uno de sus afluentes: el Regato de los Pozarones.
Desde la Edad de Bronce, se tiene constancia arqueológica de diferentes pobladores de la zona, aunque no sería hasta el siglo XII que se fundaría el asentamiento de Pereruela, a consecuencia de los procesos de repoblación surgidos durante la conquista cristiana.
Con el paso de los años, el pueblo ganó cierta notoriedad debido a la cerámica producida por sus alfareros o, mejor dicho alfareras, quienes aprovechaban las arcillas blancas de caolín y de barro bermejo para moldear cazuelas, especialmente ideadas para preparar asados. Esta actividad se extendió tanto que incluso llegó a causar graves enfrentamientos entre los artesanos del lugar, teniendo que ser regulada para evitar la sobreexplotación del barro bermejo en determinas tierras y poner fin así a las disputas vecinales. Durante siglos, numerosos alfareros y alfareras se dedicaron a vender y trabajar el género hasta que, a mediados del siglo XVIII, los derechos del barro pasaron íntegramente a la familia Docampo, la cual controlaba la mayor parte de las tierras e inmuebles municipales. Hoy en día, existen varias alfarerías familiares que se esfuerzan por mantener esta milenaria tradición, dedicándose aún a la venta y fabricación de hornos de leña y toda clase de recipientes para la cocina tradicional.
Pereruela posee, además, un amplio catálogo cultural, formado principalmente por su Iglesia de Santa Eufemia y los puentes levantados en los trazados de sus dos calzadas romanas: la de Fermoselle y la de Miranda. La iglesia parroquial tiene la particularidad de haber sufrido numerosos cambios a lo largo de los siglos. Esto ha hecho que convivan diferentes estilos en un mismo edificio, como el románico; únicamente visible en su pared norte, o el gótico; presente en el ábside y en los arcos torales, así como también es posible reconocer algunos elementos renacentistas y neoclásicos. En su interior, se encuentra el retablo de San Antón; que data del siglo XVI, y el impresionante retablo mayor; del siglo XVIII, dedicado a Santa Eufemia. Junto a la iglesia, se encuentran una serie de casas tradicionales, molinos y hornos, además del centro de interpretación del Barro, los cuales en su conjunto conforman el heterogéneo patrimonio arquitectónico de Pereruela.
En honor a Santa Eufemia las fiestas patronales se celebran el 16 de septiembre, e incluyen verbenas populares y encierros taurinos. Aunque no es la patrona del lugar, la fiesta más esperada es la de la Virgen del Rosario, por ser celebrada en tres actos a lo largo del año. La primera festividad, llamada las Candelas, ocurre el 2 de febrero, donde jóvenes mayordomos llevan a la Virgen en procesión y hacen ofrendas. La segunda festividad es la de la Ascensión, de carácter familiar, donde se ofrece arroz con leche. El ciclo se cierra con el Ofertorio, en el segundo domingo de octubre, donde el pueblo ofrece roscas y otros elementos que se subastan, seguido por el "baile del ramo" y la "carrera de la rosca".