
Puntos de Interés
Municipio
Madridanos
El origen de Madridanos está estrechamente relacionado con el de Madrid. Y es que este asentamiento, según algunos autores, pudo ser fundado en el año 932 por mozárabes, cristianos residentes en el territorio de Al-Ándalus, provenientes de Madrid, tras la conquista de la ciudad por parte de las tropas de Ramiro II de León.
No obstante, la zona que hoy ocupa el municipio de Madridanos ya estaba habitada desde mucho antes. Comunidades celtíberas, como los vacceos, se establecieron a orillas del Duero, de lo cual da buena fe el castro descubierto muy cerca de Madridanos conocido como castro del Viso. Este yacimiento de la Edad de Hierro, se encuentra cerca del anejo de Bamba en un cerro cónico amesetado en su cima y que, según algunos historiadores, pudo tratarse de la ciudad prerromana de Arbucala, sitiada a finales del siglo III a.C. por las tropas del cartaginés Aníbal Barca durante su campaña por el control de Hispania. El conjunto tiene la categoría de zona arqueológica declarada Bien de Interés Cultural desde 2013.
A partir de Madridanos el paisaje cambia abruptamente, dejando atrás encinares y cultivos de secano, para tornarse en plantaciones de regadío. Cultivos de maíz (Zea mays), remolacha (Beta vulgaris) y alfalfa (Medicago sativa) se intercalan con vastos campos de girasol (Helianthus annuus) en los meses de verano. Los madridanos se afanan por mantener sus cosechas en óptimas condiciones, pues la gran mayoría de vecinos viven del campo, sobre todo de este modo de agricultura tan dependiente del río Duero. Desde 2012, Madridanos cuenta con un proyecto experimental dedicado a la agricultura ecológica, dispuesto a liderar la transición a un modelo más moderno y comprometido con las tradiciones. En este sentido, la Finca “Madridanos” cuenta con una reserva ganadera de las tres razas autóctonas de Zamora: la raza vacuna Alistana-Sanabresa, la raza Sayaguesa, y la asnal de raza Zamorano-Leonesa.
A parte de su ya mencionado patrimonio arqueológico, en Madridanos se hallan varios edificios emblemáticos de arquitectura tradicional y casas señoriales. Pero su monumento más ilustre se alza en las afueras, en el camino que se dirige al castro del Viso: la Iglesia Parroquial de San Esteban. El templo guarda en su interior piezas de gran valor, entre los que destaca un impresionante retablo gótico del siglo XVIII con pinturas barrocas. Las piezas más antiguas corresponden a una imagen de San Roque del siglo XVI y un crucifijo del mismo periodo, mientras que en su altar mayor aparecen las tallas de San Joaquín y Santa Ana al lado de un San Antonio de Padua del XVIII. Además, también posee otros altares laterales con las figuras de Santa Teresa de Jesús, San Isidro, San Atilano, San Idelfonso, San Antonio Abad y Santa Águeda.
Las fiestas de Madridanos tienen lugar durante la primera semana del mes de agosto, en honor a San Esteban. Junto con los habitantes de otros pueblos de la zona, los vecinos de Madridanos se dirigen hasta el cerro del Viso en romería a finales de mayo, donde cuenta la leyenda que la Virgen del Aviso se apareció allí a un pastor para indicar dónde descansaban los restos de San Idelfonso.