
Puntos de Interés
Municipio
Peleagonzalo
Situado entre Toro y la capital zamorana, Peleagonzalo se ubica al cobijo de una colina coronada por el Monte San Miguel y apenas a 1 km de la ribera izquierda del río Duero.
Este núcleo de población y municipio se encuentra completamente rodeado por el término municipal de Toro, con quien guarda un estrecho vínculo histórico. De hecho, desde las Cortes leonesas de 1188, Peleagonzalo estuvo representada por la ciudad de Toro, dependiendo de su arciprestazgo.
Su fundación responde, al igual que la mayoría de pueblos de la zona, a las repoblaciones realizadas durante la Edad Media por los reyes cristianos asturianos y leoneses en el marco de la conquista cristiana. Es más, su nombre podría venir de un líder de estas repoblaciones, Pelayo Gonzalo o González, quien pudo ser un adalid del Rey Ordoño IV de León, estimando su fundación entre el año 958 y el 960 d.C.
El acontecimiento histórico más relevante ocurrido en estas tierras fue el de la batalla de Toro durante la guerra sucesoria, cuando las fuerzas de Isabel la Católica se enfrentaron a las de Juana la Beltraneja. Esta batalla, aunque de resultado incierto, fue decisiva para la victoria final del bando isabelino.
A partir de entonces, la vida en Peleagonzalo se desarrollaría sin mucho ajetreo hasta que, siglos más tarde, en 1860, una crecida del entonces aledaño río Duero anegó la localidad. El pueblo tuvo que ser reconstruido totalmente en 1862 en su ubicación actual, en el cerro de San Benito, poniendo tierra de por medio con la llanura inundable del río con el fin de evitar futuras riadas.
Peleagonzalo se sitúa en las laderas de los montes y la vega hasta el río Duero, ofreciendo un contraste de paisajes con tierras productivas de regadío, secano y monte bajo, labradas por gran parte de los lugareños. En las lomas que resguardan al pueblo de los fríos vientos invernales, los peleanos atesoran en sus bodegas los frutos de las vendimias con Denominación de Origen Toro, un bien muy preciado en toda la zona toresana.
Cada 29 de septiembre el pueblo se entrega a la festividad de San Miguel Arcángel, quizás debido a la relación existente entre el líder de los ejércitos cristianos y la raíz bélica del nombre Pelayo, del latín pelagius, que acabaría derivando en pelea. Este día, la iglesia de San Miguel Arcángel se engalana para celebrar con los vecinos las fiestas patronales. También, cada 9 de mayo, los peleanos festejan San Gregorio Nacianceno con una romería a la Fuente del Soto para homenajear al santo filósofo de Capadocia.