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Cultura
Bodega Romana de Funes
La cuenca del río Ebro es una zona muy fértil en la que los cultivos de trigo, vid y olivo han sido explotados por el ser humano desde hace milenios. Ejemplo de ello es la bodega Romana de Funes.
El vino siempre ha sido un elemento fundamental en la dieta mediterránea y los romanos supieron explotar de manera industrial este producto, fundando varias bodegas en diversas villas a lo largo de la cuenca del Ebro. La Bodega de Funes debido a sus proporciones se puede considerar una de las principales instalaciones vinícolas del imperio. Este modelo de producción ha evolucionado junto con la tecnología permitiendo que la comarca mantenga la producción vinícola en la actualidad.
Este yacimiento data de los siglos I y II d.C., cuenta con cuatro lagares junto a trujales o plataformas para el prensado de la uva. Los lagares eran cavidades excavadas en el terreno sobre las que se aplicaba una capa de mortero mediante encofrado y que posteriormente se impermeabilizaban con ladrillo picado, piedra picada y argamasa. Junto a los lagares también se han encontrado restos de recipientes donde se almacenaba el vino y monedas de la época.