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Municipio
Logroño
Logroño es la capital de la comunidad autónoma de La Rioja. Esta población se ubica en el norte de la Rioja Media, en la margen derecha del río Ebro.
El topónimo de Logroño no tiene un origen claro, aunque la hipótesis más aceptada es que procede la latinización del termino celta “Gronio” que significa paso o vado, en referencia a un punto o zona de paso sobre el río Ebro. La latinización del término vendría dada por el prefijo “lo/illo”, por lo que en los primeros textos en los que se cita a la ciudad, en el año 965, aparece como Lucronio o Lugronio.
La ubicación de la ciudad, en zona de paso, le permitió su desarrollo económico ya desde el periodo romano, pues por allí pasaba una de las principales vías del Imperio que unía Roma con Cantabria. Posteriormente, en época medieval, el Camino de Santiago cruzaba la ciudad, siendo además una zona limítrofe entre los reinos de Castilla, Navarra y Aragón. A partir del siglo XI, tras el Fuero de Logroño otorgado por del rey Alfonso VI, la ciudad se convierte en zona de influencia cultural y económica, ligado además al auge de importantes monasterios y conventos. El esplendor socio-económico que Logroño ha ido adquiriendo a los largo de los años y siglos se debe, en gran medida, al sector agrícola y a ser un punto estratégico en el comercio , lo que también favorecería el auge demográfico, así como el crecimiento urbano de la misma entre los siglos XV, XVI y XVII.
Es en este periodo cuando se construyen grandes edificaciones, plazas y mercados tanto privados, como públicos y religiosos. Ejemplo de este periodo es el casco histórico donde se encuentran edificios medievales y renacentistas o la concatedral de Santa María la Redonda. Aunque han perdurado muchas construcciones anteriores como la Iglesia de San Bartolomé, construida en el siglo XIII en estilo gótico o la Imperial Iglesia de Santa María de Palacio, de la misma época y estilo, construida a partir del palacio de Alfonso VII. En el siglo XIX se vio afectada por las Guerras Carlistas, viviendo en la ciudad hasta su muerte uno de los ilustres personajes de este periodo, el General Espartero, quién además fue regente del gobierno durante la minoría de edad de la reina Isabel II.
Logroño cuenta con una fuerte economía basada en la fuerza agrícola de la comunidad autónoma centrada en la producción de vinos, pues cuenta con varias bodegas. Además, es el centro industrial de la misma, constando con dos polígonos industriales asociado principalmente al sector servicios que se ha ido afianzando desde mediados del siglo XX.
La capital riojana es famosa por sus bares y pinchos siendo popularmente conocidas las calles Laurel y San Juan. Estas son las calles más conocidas, pero en cualquier punto de Logroño se pueden degustar algunos de los platos más conocidos de la gastronomía riojana, cocinados con productos de la huerta como alcachofas, cardos o puerros como la porrusalda y acompañados de los vinos con D.O.C. Rioja. Es típico degustar chuletas al sarmiento, huevos y patatas a la riojana, bonito con tomate, migas al pastor, champiñones a la plancha o pimientos rellenos. Siendo los postres más populares las peras al vino o los Ahorcaditos, dulces de hojaldre rellenos de crema de almendra.
En Logroño las festividades más destacadas son San Bernabé y San Mateo. San Bernabé tiene lugar la primera semana de junio y en ellas se conmemora y representa la batalla y victoria contra el sitio a la ciudad que llevó a cabo el ejército francés en 1521. En esta fiesta tienen lugar danzas y bailes tradicionales, además todos los años, en la puerta de la antigua muralla conocida como la puerta del Revellín, del siglo XVI, tiene lugar el reparto de vino, pan y peces. Alimentos que según la historia popular se conservaban en las bodegas y graneros de la ciudad y permitieron a los vecinos sobrevivir al asedio.
La semana del 21 de septiembre se celebran las fiestas de San Mateo y la Vendimia Riojana cuyo origen se remonta al siglo XI y a los mercados medievales, siendo San Mateo su patrón. En estas fiestas los logroñeses le ofrecen a la patrona, la Virgen de Valvanera, el primer mosto de la cosecha, tras el tradicional pisado de uva. En estas fiestas se celebran comidas populares, desfiles de cabezudos y gigantes, verbenas y conciertos, encierros taurinos, espectáculos y mercados artesanales.