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Cultura
Guardaviñas del Motecillo
Los guardaviñas o chozos son construcciones sencillas de uso agrícola comunes en la región que conforman las comarcas de la Rioja Alta (La Rioja) y la Rioja Alavesa (Álava). Su función, como su nombre indica, era la de resguardar tanto a los viticultores, como a los aperos y materiales requeridos para el trabajo y en ocasiones como refugio de animales domésticos empleados en los trabajos de recolección como burros, asnos o caballos.
La mayoría de los guardaviñas o chozos que nos encontramos actualmente fueron construidos entre los siglos XVIII y XIX, durante el auge del sector vinícola en España a causa de la plaga de filoxera que sufrieron los principales productores franceses a finales del siglo XIX. Aunque se tiene constancia de su existencia desde épocas anteriores, siendo documentados por primera vez en el siglo XVI.
Se trata de edificaciones sencillas de una sola planta, normalmente circular, están construidos sobre un zócalo resistente con filas de piedra que se van alzando formando circunferencias cada vez de menor diámetro dando lugar a una semiesfera o cúpula. También se pueden encontrar algunos guardaviñas con formas más ovaladas o elipsoides. Actualmente, debido al auge del enoturismo, derivado la tradición vinícola de estas comarcas donde se encuentran algunas de las bodegas más reconocidas por la producción de vinos con Denominación de Origen Calificada (D.O.C) Rioja, son muchos los ayuntamientos y particulares que están poniendo en valor estas construcciones tradicionales, por lo que es común encontrarlos recorriendo de los viñedos a orillas del Ebro. El Guardaviñas del Montecillo se encuentra en el término municipal de San Vicente de la Sonsierra y es uno de los más representativos de la comarca.