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Infrastructure
Antigua Estación de Villarmero
La antigua estación (apeadero) de Villarmero formaba parte del Ferrocarril Santander-Mediterráneo ideado a principios del siglo XX con el propósito de unir los puertos marítimos de Santander y Valencia. El objetivo de este proyecto era poder dar una rápida salida a todas las mercancías procedentes de las provincias interiores. Gracias a él, el trayecto de las mismas hasta Valencia podría llevarse a cabo en horas, a diferencia de la semana de navegación que en aquella época había que realizar en barco alrededor de la costa.
Lo que en principio parecía una gran idea se tornó en un proyecto lleno de obstáculos y problemas, sobre todo burocráticos. De esta manera se realizaron varios planes, se modificaron rutas, el tipo de vía, el trayecto…
La línea comenzó a construirse en Calatayud en 1925 y los primeros tramos fueron inaugurándose a buen ritmo, consiguiendo inaugurar seis tramos entre agosto de 1927 y noviembre de 1930.Inicialmente se había previsto que el ferrocarril tuviese una longitud de 415 kilómetros pero, finalmente, sólo se pudieron construir los 365 kilómetros que concluían en la estación burgalesa de Dosante.
Este hecho se debió, principalmente, al no poder superar el reto de calar un largo túnel que permitiría pasar bajo la divisoria cantábrica. Era el túnel de La Engaña. Se proyectaron 7 kilómetros de túnel. La obra ferroviaria subterránea más larga jamás concebida en nuestro país. A este reto se unía otro casi igual de importante, hacer bajar, desde la salida del túnel, la vía desde los 750 metros de altura de Yera hasta los 0 del puerto de Santander.
Durante la II República el Estado asumió la continuación de las obras. Ya integrada la línea en Renfe en 1941, el Estado prosiguió otros 17 años en la construcción de la parte más dura, el túnel, obra que se remató con la ayuda de cientos de obreros, una parte de los cuales fueron prisioneros de guerra republicanos.
Finalmente, y a pesar de rematar la complejísima obra subterránea, en 1959 se paralizaron las obras definitivamente, a falta del tramo de descenso hacia Santander. El famoso informe del Banco Mundial condenó al olvido finalmente a esta inconclusa obra, junto con otras similares en el resto de España.
El resto del ferrocarril siguió su funcionamiento bajo la custodia de Renfe, para poco después, en enero de 1985, cerrar la línea férrea íntegramente, siendo la línea más grande de las cerradas en toda España de una sola vez.
En el caso del apeadero de Villarmero, todavía pueden apreciarse una obra sencilla donde hoy día se puede contemplar la vía general, con un andén de 150 metros, y un pequeño edificio destinado para el resguardo de viajeros.
Cuando se comenzó su construcción, se siguió el esquema de un edificio similar en Lences de Bureba (Burgos), pero finalmente, este pequeño apeadero fue sufriendo numerosas transformaciones tras su abandono, quedando actualmente solamente la estructura de la planta baja.
En su época de esplendor, este complejo constaba de una sala de espera, una vivienda y un par de casetillas adosadas. Estuvo habitado por 3 familias que fueron las encargadas de realizar los trabajos propios de la estación y que también cultivaron algunas tierras en la parte trasera del edificio.