
Puntos de Interés
Hidrografía
Nacimiento del río Júcar
El nacimiento del río Júcar se encuentra en un enclave conocido como Ojuelos de Valdeminguete, en los Montes Universales. Este enclave está situado a 1700 m sobre el nivel del mar, en el término municipal de Tragacete, en Cuenca, al norte del Parque Natural de la Serranía de Cuenca.
Entre el Estrecho de San Blas y el del Infierno, el río baja con agua en invierno y primavera; el abundante caudal satura todas las zonas del cauce y el agua sube a la superficie pudiendo apreciarse un caudal continuo.
Sin embargo, durante los meses de verano y otoño, es posible observar que existen tramos del río en los que aparece agua y otros totalmente secos. Esto es debido al escaso caudal que presenta el río al llegar a algunos tramos en los que el lecho del río está lleno de gravas. El agua se filtra entre estas rocas, circulando en profundidad y desapareciendo de la superficie. Al llegar a un tramo en el que el espesor de las gravas disminuye, el agua, aunque en pequeña cantidad, vuelve a salir a la superficie.
El curso del Sucro, como lo denominaban los romanos o el Xúquer, como es conocido en valenciano, tiene una longitud de 509 km. Durante su recorrido, antes de desembocar en el mar Mediterráneo en la localidad de Cullera, atraviesa las provincias de Cuenca, Albacete y Valencia.
En la cuenca del Júcar existen distintos embalses cuyo objetivo es la producción de energía hidroeléctrica, al aprovechamiento del agua para el regadío y el consumo humano y, por último, la regulación del río para prevenir inundaciones. El Júcar, tras el Ebro es el río que ha alcanzado mayores caudales en nuestro país debido a las lluvias torrenciales típicas de la gota fría de las tierras valencianas. Alguno de los más conocidos son los embalses de La Mula, Alarcón, el Cabriel, Tous o el de El Naranjero.
Igualmente encontramos un total de 22 afluentes entre los que podemos nombrar los ríos Valdemeca, Huécar, Belvís, Cabriel o Escalona.
En el curso superior encontramos una gran diversidad de formas cársticas donde abundan los cañones y gargantas, además de cuevas, torcas o dolinas. Continuamos por el curso medio, en el que el río va muy encajonado. Tras atravesar una zona montañosa y salir del embalse de Tous el Júcar se abre en la llanura y alcanza su máximo caudal. Es aquí donde se realiza un aprovechamiento intenso del agua para el regadío de las Riberas Alta y Baja, de gran importancia económica debido a la agricultura. Zona naranjera y arrocera por excelencia muy bien descrita en las obras de Blasco Ibáñez.