
Puntos de Interés
Cultura
Iglesia de Santa María la Mayor
La Iglesia de Santa María la Mayor se encuentra en Talavera de la Reina, frente al extremo sureste de la Plaza del Pan. Esta última fue un antiguo foro romano, perteneciente a la ciudad romana de Caesarobriga, motivo por el cual algunos historiadores especulan que el origen de la iglesia es un templo romano dedicado al dios pagano Júpiter.
En la época visigoda, pudo ser la sede del obispado Aquense-Eborense y durante la ocupación musulmana fue la gran mezquita de la ciudad. En la Edad Media ostentó el título de Colegial o Colegiata, desde el año 1211 hasta 1851, razón por la que es conocida popularmente como la Colegiata de Santa María la Mayor.
El actual templo fue edificado entre los siglos XIV y XV, en estilo gótico-mudéjar, aunque posteriormente ha experimentado modificaciones renacentistas y barrocas.
Tiene planta basilical con tres naves, con ábsides poligonales y cubierta por bóvedas de crucería, siendo bóveda con terceletes en la nave central. Cuenta con una torre de cinco cuerpos, cuyos tramos superiores se terminaron en el siglo XVIII, con estilo barroco.
La portada principal, llamada de los Apóstoles, mira hacia el oeste y sobre ella, su elemento más significativo, un rosetón del siglo XV, de estilo gótico flamígero. Además, puede observarse un claustro gótico, del siglo XV, adosado al muro sur. En las naves laterales se abren capillas laterales y otras dependencias, como la actual sacristía, del siglo XVIII, a la que se accede por un pórtico del siglo XV.
En el interior encontramos varios sepulcros góticos, retablos, imágenes y lienzos que datan de entre los siglos XV y XX, así como muestras de cerámica de Talavera, como el retablo del Cristo del Mar, obra del ceramista Ruiz de Luna, o un frontal del siglo XVI ubicado en la capilla de los Santos Mártires.
Destaca el retablo mayor, de estilo neoclásico y del siglo XVIII, y el lienzo de la Asunción que lo acompaña, también del XVIII, obra de María de Mariano Salvador Maella, además de una imagen del siglo XV, de la Virgen situada en la sacristía.
Aunque sin duda la obra más importante que acoge este templo es el lienzo de la Aparición de Santa Leocadia a San Ildefonso y al rey Recesvinto, fechado en 1592, y que es una de las escasas obras conservadas del pintor toledano Blas de Prado.