
Puntos de Interés
Infraestructura
Puente romano de Murel
Aunque es por mucho desconocido, el puente romano de Murel es uno de los mayores tesoros arquitectónicos de la comarca. Se trata de una construcción romana perteneciente a tiempos del Alto Imperio ubicado en el término municipal de Carrascosa de Tajo, concretamente entre Morillejo y Trillo.
Se alza sobre el río Tajo, donde aún quedan los restos monumentales de esta gran infraestructura que, antiguamente, permitía el tránsito de una importante calzada o vía romana que comunicaba Valeria (Cuenca) con Segontia (Sigüenza, Guadalajara).
La construcción presentaba una anchura de 79 m de estribo a estribo, de los cuales aún existen restos nítidos de como anclaban el puente a las orillas. Contaba además con 5 pilares que lo elevaban sobre las aguas, actualmente solo quedan dos en pie, uno yace sobre el lecho y de los otros dos no se sabe su paradero.
Por los restos conservados se confirma la buena factura y regularidad de los sillares dispuestos en hiladas alternantes a soga y tizón. Se cree que llegó a constaba de varios arcos de medio punto, cuatro posiblemente, aunque podrían ser más, de unos 9 m de luz, a juzgar por la distancia de los pilares que aún se conservan.
Parece ser que este puente fue muy utilizado hasta el siglo XVII cuando quedó intransitable y, finalmente, destruido durante la Guerra de la Independencia.
Como curiosidad se cree que alrededor del entorno del puente debió de existir alguna villa romana o población. A mediados del siglo XX, un vecino del pueblo encontró una gran lápida hispano romana en el margen derecho del río a 2 km abajo del mismo. La lápida presentaba una inscripción funeraria del siglo I a.C en la que aludía a un liberto de nombre Licinius Andronicus.