
Puntos de Interés
Infraestructura
Salinas de la Inesperada
Siguiendo la senda del Hundido de Armallones desde Ocentejo hasta los Ojos de la Carquina se alcanzan las Salinas de la Inesperada. Este enclave se ubica en la desembocadura del río Ablanquejo en el río Tajo, muy próximo al Hundido de Armallones.
Se trata de una construcción comunal que data de 1860 que estuvo en funcionamiento hasta 1936. El complejo está compuesto por un edificio central utilizado como almacén y una vivienda junto con una serie de artesas con pavimento de piedra destinadas a recoger el agua salina. Posteriormente era remansada para que, tras su evaporación, se obtuviese sal.
Como curiosidad destacar que aprovechaba tanto el agua salobre del arroyo que desemboca en el río Tajo como la sal gema existente en el entorno, debido a la presencia de rocas calizas.
Actualmente se conservan alguna de las dependencias y estructuras como almacenes y canales donde todavía pueden apreciarse los rudimentarios decantadores de esta pequeña explotación. No está habilitada su visita pero es posible observar la infraestructura desde poca distancia.