
Puntos de Interés
Hidrografía
Curso Medio del río Guadiana
El río Guadiana traza su camino de este a oeste a lo largo de gran parte del sur de La Península Ibérica. Durante la época romana, se conocía como Flumen Anas, que se traduce como "río de patos". Este apelativo persistió con la llegada de los musulmanes, quienes tradujeron la palabra latina "flumen" (río) al término árabe wādi (valle), dando origen al topónimo "wadi-ana" que ha perdurado hasta nuestros días, aunque con modificaciones trasferidas por el romance.
El río Guadiana, al salir de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, entra en su curso medio, una etapa crucial en su recorrido. Esta sección del río, definida por la presencia de varios embalses y afluentes importantes, desempeña un papel vital en el flujo y la gestión del agua en la región. Siendo el embalse de Cíjara el que marca el inicio del curso medio, extendiéndose a lo largo de la provincia de Badajoz y brindando agua y recursos a los municipios de la comarca de La Siberia. Este embalse, parte del Plan Badajoz, destinado a fortalecer el sector agrícola y ganadero de la provincia, es solo el primero de una serie de embalses que regulan este tramo del curso del río. Después de este se encuentra con los de García de Sola y de Orellana, contribuyendo a la regulación del flujo de agua y la provisión de recursos para las comunidades cercanas.
A medida que avanza, el río serpentea a través de la comarca pacense de Vegas Altas, definiendo su curso en dirección este-oeste y pasando cerca de importantes poblaciones como Villanueva de la Serena, Don Benito y Medellín, donde se puede admirar un puente monumental del siglo XVII. Continuando su camino hacia Mérida, el Guadiana encuentra un puente romano del siglo I a.C. y el moderno puente de Lusitania. En esta ciudad, el río es retenido por el embalse de Montijo antes de continuar su viaje hacia la comarca de Las Vegas Bajas, regando tierras fértiles y dando nombre a varias localidades surgidas gracias al Plan Badajoz, como Pueblonuevo del Guadiana. Finalmente, el Guadiana llega a Badajoz, la ciudad más grande que atraviesa en su curso medio, bordeando su recinto amurallado y recibiendo las aguas del río Gévora.
El entorno geográfico se caracteriza por la presencia de diversos ecosistemas, como bosques de ribera con fresnos, sauces, alisos y alcornoques, que forman parte del paisaje fluvial. La vegetación muestra una rica diversidad, incluyendo brezales, juncos, y matorrales como el brezo blanco y el lentisco. Esta riqueza botánica sustenta una variada fauna, desde aves como la cigüeña negra hasta mamíferos como el lince ibérico. La zona es crucial para la conservación de especies amenazadas y la preservación de la biodiversidad. El río Guadiana y sus afluentes, como el río Zújar, proporcionan hábitats cruciales para la reproducción y crianza de diversas especies de peces, contribuyendo a la salud del ecosistema fluvial.