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Municipio
Ossa de Montiel
El municipio de Ossa de Montiel, ubicado en el corazón de La Mancha, se encuentra en el altiplano manchego conocido como Campo de Montiel. Este entorno se caracteriza por sus amplias llanuras y cerros a orillas del Alto Guadiana, situándose a 82 kilómetros de la capital provincial, Albacete. La toponimia de Ossa de Montiel tiene raíces históricas y geográficas; "Ossa", de origen latino, significa "montaña" o "sierra", mientras que "Montiel" hace referencia a la comarca. En conjunto, su nombre sería: "Sierra o Montaña de la comarca de Montiel”.
Desde el paleolítico hasta la actualidad, estas tierras han sido habitadas de manera continua, los hallazgos arqueológicos abarcan desde la Edad del Bronce hasta la época visigoda. En el S.XII se construyó el "Castillo de Rochafrida", testigo de las legiones musulmanas y su posterior conquista cristiana. Tras la desaparición de la Orden de Santiago en el S.XIX, Ossa de Montiel se consolidó como municipio, aunque alcanzó el rango de villa en 1410, por parte del Reino de Castilla. Dentro del patrimonio arquitectónico, destaca la Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena, una construcción de estilo gótico del S.XVI. En Ossa de Montiel se encuentra La Cueva de Montesinos, famosa por su aparición en Don Quijote de la Mancha.
La economía local se basa en la agricultura, especialmente en la producción de vid y cereales, aunque el turismo de naturaleza, impulsado por las Lagunas de Ruidera, ha cobrado importancia. La localidad ofrece hospedaje, actividades como senderismo u observación de aves, zonas de baño y zonas de restauración.
Las festividades locales incluyen la Feria del 16 al 20 de agosto, con desfiles, atracciones y eventos culturales, y las fiestas de San Miguel Arcángel a finales de septiembre. La Romería de San Pedro de Verona, en abril, es otra celebración destacada.
La gastronomía de Ossa de Montiel se distingue por el queso manchego, el cordero, el pisto y embutidos caseros como galianos y chorizos. Los platos de caza, como la perdiz, y los postres tradicionales, como nuegados y roscos fritos, acompañados de vinos de D.O. Valdepeñas y licores de hierbas, completan la oferta culinaria.