
Puntos de Interés
Parador
Parador de Guadalupe
Esencia mudéjar
Junto al Real Monasterio y la plaza de Santa María, en un impresionante conjunto mudéjar de los siglos XV-XVI, se erige el Parador de Guadalupe, un espacio confortable y acogedor donde arquerías y vegetación invitan a la paz y el sosiego.
En él, amplias estancias de blancas paredes y decoración evocadora de su pasado medieval se alternan con magníficos espacios como el claustro, con arcos y celosías de inspiración árabe, o un precioso jardín trasero donde disfrutar de hermosos juegos de agua. Además, desde la piscina y gran parte de las habitaciones con terraza podrás disfrutar de exclusivas vistas al Real Monasterio.
El conjunto ocupa los antiguos Hospital de San Juan Bautista, del siglo XIV, y Colegio de Infantes, del siglo XV, convertidos en Parador en 1965. Ambos dependían del monasterio y simbolizan los pilares del saber medieval: humanismo y ciencia.
Fruto de una rigurosa restauración, la herencia del antiguo monasterio mudéjar puede verse en el uso de tejas y azulejos verdes de influencia árabe, y en el trabajo de celosías y solerías tradicionales del actual patio del Parador, donde los juegos de agua completan un excepcional entorno de inspiración andalusí.