
Puntos de Interés
Hidrografía
Río Ter
El río Ter nace a 2.480 m de altitud, en un antiguo circo glaciar delimitado por las cumbres del Grano de Alforfón, el Pico de la Mujer y los Marcos. Con 208 kilómetros de longitud, es el río más largo y caudaloso de las cuencas internas catalanas. En su camino hacia el Mediterráneo, atraviesa las comarcas de Ripollès, Osona, La Selva, Gironès y Baix Empordà.
El origen de su nombre lo encontramos en el término Tezere, posiblemente derivado de la palabra bretona ster, cuyo significado es río. Cuenta una antigua leyenda que un anciano pidió a un pastor algo de agua para beber, ya que los rigores del verano estaban siendo especialmente duros. A pesar de haber tenido que ir muy lejos a buscarla y que le hacía mucha falta, el pastor se la ofreció al anciano. Como agradecimiento, éste le obsequió con una botella de agua inagotable. El pastor perdería la botella y, según cuentan, de ella brotó el agua que dio origen al nacimiento del río.
Actualmente, la cuenca del río Ter tiene tres usos principales: el suministro de agua, la generación de energía eléctrica y la fabricación de nieve para el esquí. Además, a lo largo de su recorrido el visitante podrá disfrutar de una gran diversidad de paisajes naturales europeos. La flora destaca por la presencia de avellanos, chopos y helechos, además de algunas plantas singulares como la oreja de oso. Su fauna es igualmente variada, con especias como el jabalí, la jineta, el tejón, el buitre y el gavilán.
A lo largo de su cauce encontramos numerosos embalses y los pantanos de Susqueda, Pasteral, Colomers, Seva y Sau.
Históricamente, el Ter fue clave para el desarrollo industrial de Cataluña, gracias a la instalación de numerosas colonias industriales textiles. Hoy en día existen unas 200 presas en su curso; muchas de ellas se han reciclado para la producción de energía hidráulica tras el traslado de la antigua industria textil.