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Hidrografía
Río Oja
El río Oja, también llamado “Glera” o “Hilera”, nace en las faldas del Pico Gatón, en la Sierra de la Demanda, descende rápidamente 660 m en apenas 3 km, recibiendo pequeños afluentes caudalosos del macizo de San Lorenzo.
Su cuenca, de 380,10 km², se divide en dos tramos. El curso alto que corresponde a la zona montañosa de la Sierra de la Demanda, con suelos de cuarcitas, areniscas y pizarras y, el tramo bajo, con laderas parcialmente cubiertas por hayedos sobre derrubios que actúan como almacenes de agua durante la primavera.
Tras salir de Ezcaray, el Oja entra en la Depresión del Ebro, extendiéndose por una amplia llanura, donde el río forma un gran abanico aluvial y su cauce se vuelve más plano e inestable, a veces filtrándose en el terreno, especialmente ceca de Santo Domingo de la Calzada. Desde Santurde y Santurdejo se aprovecha llanura aluvial como llanura agrícola hasta su confluencia con el río Tirón cerca de Casalarreina. Desde allí, éste confluye con el Ebro en Haro, aunque mantiene el nombre de Tirón, por lo que el Oja se considera su afluente y no un tributario directo del Ebro.
El Oja ha sido descrito en obras históricas como el diccionario de Pascual Madoz, donde se menciona que sus arroyos, aunque de caudal corto durante la mayor parte del año, pueden provocar daños considerables en los prados adyacentes durante aluviones o lluvias intensas.
Su acuífero, el segundo más importante de La Rioja, cubre 148,49 km², con reservas de 170 hm³ y recursos anuales de 31 hm3, recargándose desde la Sierra de la Demanda. Este acuífero se ha aprovechado históricamente con fines agrícolas, y desde los años 60 se incrementó su explotación mediante modernos sistemas de perforación, utilizándose unos 10 hm³/año para riego. También suministra agua potable a municipios como Santo Domingo de la Calzada, Casalarreina, Castañares y Haro, sin embargo, presenta problemas como la contaminación por nitratos, fitosanitarios y metales pesados debido a la actividad agrícola e industrial.