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Cultura
Ermita de Santa Bárbara
En lo alto del monte de Santa Bárbara a 1022 msnm y a unos dos km de Ezcaray, esta ermita es uno de los mejores miradores naturales sobre la villa, el valle del Oja y la Sierra de la Demanda.
Su ubicación estratégica explica su origen: en el siglo XI aquí se levantó una torre defensiva para vigilar la frontera entre Castilla y Aragón. Con la llegada de la estabilidad, en el siglo XII, la torre perdió su función militar y fue transformándose en ermita, una dedicación muy apropiada para Santa Bárbara, tradicionalmente asociada a una torre en su iconografía.
El edificio actual, de planta rectangular y una sola nave con cubierta a dos aguas, está construido con piedra rojiza característica de la zona. En su interior se conserva un valioso busto relicario de Santa Bárbara, fechado a finales del siglo XVI y custodiado por la Cofradía de la santa, encargada también del cuidado y mantenimiento del templo. A lo largo del tiempo, el edificio ha sido objeto de varias reformas; la más reciente, en 2022, permitió renovar la cubierta y restaurar la imagen. La campana actual, fundida en 1904 y colocada aquí en 1990 tras la donación del párroco de Ezcaray, todavía se toca manualmente, como se ha hecho tradicionalmente.
La ermita es también el centro de una de las celebraciones más importantes de Ezcaray. Cada año, en torno al lunes de Pentecostés, se celebran una popular romería con misa al aire libre, procesión y comida campestre. También se hacen las tradicionales vueltas al quiosco, con blusas y pañuelos festivos, y canciones populares. A estos actos se suman degustaciones, partidos de pelota y el concurso de zurracapote, bebida típica elaborada con vino tinto macerado. Las celebraciones concluyen el martes por la noche con el simbólico entierro de la cuba.
También el 4 de diciembre, día de la santa, se organiza una visita a la ermita y una chocolatada popular en la plaza del pueblo, conservando una tradición muy arraigada en la localidad.