
Puntos de Interés
Municipio
Mudá
En la formación del río Mudá, por la unión del arroyo de la Pradera y el río Monasterio, se encuentra la localidad y municipio palentino de Mudá.
Este pueblo, localizado a 10 km de Cervera de Pisuerga, toma su nombre del término prerromano de la “Muga”, mojón o frontera. Este topónimo hace una clara referencia a la peña “el humano” y al mirador que integra su casco urbano.
Mudá es una prueba del paso del tiempo, ya que ha sido testigo de las primeras ocupaciones del valle del Río Pisuerga en épocas prehistóricas. En las cuevas de su término municipal se han encontrado restos de estas antiguas civilizaciones.
Siglos más tarde, Mudá se levantó y fortificó con la llegada de los visigodos tras derrotar a los cántabros y suevos en el siglo V y VI. Aunque fue más adelante, con la repoblación de Alfonso II el Casto a principios del siglo IX, cuando se convirtió en el centro neurálgico en asuntos políticos de la zona, incluyendo a Cervera de Pisuerga.
Entrado el siglo XIV, Mudá ya formaba parte del sistema feudal donde se sirvió al noble Don Tello y a la abadía del monasterio de Santa María de la Real de Aguilar de Campoo. Finalmente, en la historia de la localidad falta mencionar la importancia que tuvo la industria de la minería de carbón desde finales del siglo XIX y hasta finales del XX hasta el fin de su prosperidad. Su economía actualmente se basa en el turismo.
En sus calles encontramos la iglesia parroquial de San Martín del siglo XVI. Esta iglesia se construyó sobre otra románica anterior del siglo XIII de la que se conservan restos en la portada y una pequeña ventana al Sureste, así como en la espadaña tardorománica. Este Monumento Histórico-Artístico consta de una nave única dividida en dos tramos, ambas cubiertas por bóvedas de crucería estrelladas. Algunos de los detalles que conserva son una portada de tres arquivoltas y decoraciones sobre sus columnas con capiteles y cimacios. En su interior atesora un retablo barroco del XVIII con una imagen de San Martín del siglo XVI y una cruz parroquial de plata del segundo tercio del XVI.
A las afueras del pueblo, en una pequeña loma, encontramos la ermita del Oteruelo. También Monumento Histórico-Artístico, de estilo románico, del siglo XIII. Se compone de una sola nave con cubierta plana de madera y cabecera cuadrada cubierta con bóveda de cañón apuntado que se embellecen con pinturas murales del XV.
Los vecinos celebran sus fiestas patronales el 29 de septiembre en honor a San Miguel y el 11 de noviembre en honor a San Martín, además de una romería a la ermita del Oteruelo el 14 y 15 de agosto.