
Puntos de Interés
Municipio
Vallespinoso de Cervera
En los apacibles valles de la Montaña Palentina encontramos la localidad de Vallespinoso de Cervera, perteneciente al municipio de Cervera de Pisuerga.
Se trata de una pedanía con pocos habitantes donde abundan los restos de actividades que antiguamente solía tener el pueblo. Uno de estos restos es el potro de herrar. Se trata de una construcción de madera de roble que servía para herrar y poner los “callos” de las herraduras al ganado y poderles curar. Este vestigio de la actividad ganadera de la zona fue reconstruido en el año 2000. Originalmente este potro se localizaba junto a una antigua fragua que también se puede visitar, ya que era el herrero quien se encargaba de poner los “callos”.
A la entrada del pueblo hallamos asimismo un lavadero en el que las mujeres de la época podían enjabonar y aclarar la ropa en los diferentes estanques que contiene la casa. Se aprovechaban los manantiales la zona para ello.
Entre las calles de Vallespinoso de Cervera podemos encontrar la casona blasonada de los Vielba, donde nació Matías Vielba (1858-1939) autor de obras sobre arte e historia de la provincia de Palencia y la iglesia parroquial.
Asimismo, el pueblo cuenta con la iglesia de San Juan Bautista. Una iglesia construida en el siglo XIV, de nave única, cubierta con bóvedas de arista, cabecera cuadrada, cubierta con bóveda de crucería y con contrafuertes, y espadaña. Dentro atesora entre su patrimonio un Cristo gótico del siglo XIV, una imagen de la Virgen con el Niño, su pila bautismal barroca y la pila de agua bendita labrada.
Esta iglesia no es el único edificio religioso del pueblo, sino que en las cercanías se levanta la ermita románica de la Virgen del Valle. En su interior cuenta con una rica colección de pinturas murales del siglo XV. Es ahí donde se celebra la fiesta del pueblo en honor a la Virgen del Valle cada segundo domingo de septiembre. Es tradición cantar la Salve a la Virgen junto la ermita.
El pueblo tiene historia de minera del carbón, ya que era la residencia de mineros empleados en las minas de San Cebrián. Para llegar a la mina, debían recorrer los mineros cada mañana el denominado Sendero de los Mineros, que existe aún en la actualidad.
En el presente, la apicultura es un atractivo de la localidad por ser productores en época de verano y primavera de miel, polen y jalea real.