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Municipio
Fresnillo de las Dueñas
Fresnillo de las Dueñas es una localidad y municipio de la comarca de la Ribera del Duero. Su historia se remonta al siglo XI, cuando era conocido simplemente como Fresnillo, cuyo topónimo hace referencia al díctamo blanco (Dictamnus albus), una planta de flores blancas que produce aceite y es también conocido vulgarmente como fresnillo. En 1154 se añadió “de las Dueñas” al nombre del pueblo, debido a la llegada desde la vecina La Vid de monjas de la orden de los Premonstratenses, quienes fundaron el convento de Nuestra Señora del Coro, cerca de donde hoy se encuentra la Ermita de Santo Cristo del Priorato. Las religiosas permanecieron como administradoras de las tierras aledañas de Fresnillo hasta el año 1390 cuando, por problemas económicos, la congregación despareció, pasando la propiedad a formar parte de los bienes del Monasterio de la Vid. Más tarde, en el año 1447, durante el reinado de Juan II de Castilla, Fresnillo de las Dueñas se convirtió en villa bajo el señorío del Monasterio de la Vid, recibiendo el censo perpetuo en 1448 y finalmente emancipándose y pasando a la corona real en 1555.
Uno de los eventos más destacados en la historia de Fresnillo de las Dueñas es el milagro que aquí realizara San Pedro de Bourges, un santo que, según la leyenda, hizo brotar agua de una encina para ayudar a los lugareños. Este milagro fue grabado en la pared de la capilla de la catedral de Osma, donde a su muerte fue trasladado el cuerpo del santo. De ahí que los grajos, gentilicio de los habitantes de Fresnillo de las Dueñas, erigiesen una ermita dedicada a San Pedro de Bourges en el mismísimo corazón de la villa.
Además de la mencionada ermita, existe también otra dedicada al Santo Cristo del Priorato en las afueras de Fresnillo de las Dueñas, en la vega del río en dirección a Aranda del Duero. Completa el patrimonio religioso la iglesia de La Natividad de Nuestra Señora, construida en sus orígenes al estilo románico y más tarde reformada con estilo gótico en 1517. El templo alberga un hermoso retablo del siglo XVII con imágenes de los cuatro evangelistas, atribuidos al burgalés Diego de Siloé, uno de los primeros artistas del Renacimiento español.
A diferencia de la inmensa mayoría de los pueblos castellanos, Fresnillo de las Dueñas ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, pasando de apenas 300 habitantes en 1991 a casi 700 en 2021. Esto es debido a su proximidad con la pujante Aranda de Duero, lo que ha atraído a nuevos vecinos que encuentran en la pequeña villa una “ciudad” dormitorio desde la que acudir a su trabajo diario en alguna de las empresas de la zona arandina. Esto ha impulsado numerosos proyectos urbanísticos y mejoras en infraestructuras y servicios locales.
Pese a la vinculación histórica del pueblo con San Pedro de Bourges, las fiestas grandes de Fresnillo de las Dueñas son en honor al Cristo del Priorato y a la Natividad de Nuestra Señora. Las primeras se celebran el sábado más próximo al 13 de mayo, día en el cual se transportaba la talla del Cristo al pueblo y posteriormente se devolvía a su santuario. Durante generaciones la procesión no faltó a su cita anual hasta que, en la década de los 80, el Cristo original fue robado, aunque recientemente se ha esculpido uno nuevo para continuar con la centenaria tradición. La otra festividad ineludible es la Natividad de la Virgen, trasladada al 24 de agosto. En los días próximos a la fecha los festejos se alargan varias jornadas con bailes, misa y todo tipo de actividades culturales.