
Puntos de Interés
Orografía
Sierra de Valledor
La Sierra de Valledor toma su nombre del Valle del río del Oro, el cual fluye excavando la falda occidental del macizo mientras que, desde su vertiente oriental nacen una serie de arroyos que darán lugar a los ríos de Comba, Arganza y Pumar, todos ellos utilizados en las explotaciones auríferas romanas de los primeros siglos de nuestra era. La Sierra de Valledor es, junto a la Sierra de Carondio un paisaje protegido de Asturias desde 1994, cuando el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias (PORNA, Decreto 38/94) incluyó a la formación geográfica como parte de la Red Regional de Espacios Naturales Protegidos (RRENP).
Esta sierra emerge en dirección norte desde el extremo noroccidental de la Cordillera Cantábrica. En su camino se alzan cumbres como el pico Orúa (1369 m), u Onón en asturiano, pico la Vieja (1342 m), pico Gargolais (1312 m), pico Lampazoa (1343 m) y pico Piqueiru (1363 m), entre otros, caracterizados por su suaves y redondeadas laderas. Todos ellos forman un gran cordal silíceo de pizarras y cuarcitas que deriva en sierras menores como la de los Lagos o la de Cazarnoso.
Entre las peñas y valles de la Sierra de Valledor expande la vegetación en forma de amplios prados; donde pace el ganado, y zonas de espesos rebollares (Quercus pyrenaica), alternándose con carbayo (Quercus robur) y madroño arbustivo (Arbutus unedo). Existen también grandes zonas de pino (Pinus sylvestris) repobladas durante los años cincuenta y setenta que han dejado paso a densos matorrales de brezo rojo (Erica australis), debido a reiterados incendios sucedidos desde entonces.
La fauna de la Sierra de Valledor destaca por la presencia del lobo ibérico (Canis lupus signatus), zorros (Vulpes vulpes), corzos (Capreolus capreolus), jabalíes (Sus scrofa), comadrejas (Mustela nivalis), garduñas (Martes foina) y martas (Martes martes). En los ríos, las nutrias (Lutra lutra) son comunes, mientras que entre las aves se encuentran el aguilucho cenizo (Circus pygargus), el cernícalo (Falco tinnunculus) y especialmente el abundante busardo (Buteo buteo). Cabe mencionar la singularidad del lagarto ocelado (Timon lepidus), una especie propia del mediterráneo que se encuentra escasamente en Asturias, restringida a la cuenca del Navia, lo cual resalta la biogeografía única de la región dentro del entorno atlántico.