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Viaducto (La Fuente de San Esteban-Barca d'Alva)
Sobre el río Froya se levanta un espectacular viaducto que forma parte de una de las obras de la ingeniería más complejas del siglo XIX, la vía férrea del Duero. Esta infraestructura perteneciente al municipio de Hinojosa de Duero muestra en la actualidad una singular belleza dado su deteriorado estado de conservación. A pesar de ello, este esqueleto de metal y madera sigue siendo un interesante atractivo de estos pintorescos valles de los Arribes del Duero.
El proyecto en el que se enmarca el viaducto es el de la construcción de un tramo ferroviario que consiguiese conectar Portugal y España cruzando por el río Duero a la altura de La Fregeneda. La obra se llevó a cabo entre 1883 y 1887, consiguiendo salvar el paso de las gargantas del Duero con el uso de puentes, atravesar montañas mediante túneles y sostener ingeniosamente la vía sobre las escarpadas laderas. Como resultado, se conformó uno de los trazados ferroviarios más singulares de Europa. A pesar de ello, la vía dejó de funcionar en 1985 debido a la baja rentabilidad económica. Ello no fue su final, porque llegado el año 1998 la vía obtuvo la consideración de Bien de Interés Cultural y parte de ella se convirtió en la vía verde de Camino de Hierro.
En cuanto al diseño del viaducto de la Froya, refleja la vanguardia de la arquitectura e ingeniería del siglo XIX dejándonos sorprender con el empleo de la impactante arquitectura del hierro. Éste se constituye en cuatro tramos con una distancia total de 165 m de longitud con los que se proclama el segundo puente más largo del recorrido, tras el Puente Internacional. Consta de luces de entre 37 y 45 m y un tablero de reja de hierro y madera, que en la actualidad muestra desgraciadamente signos del paso del tiempo. Asimismo, cabe mencionar que la totalidad de la infraestructura se sostiene en pendiente sobre tres vertiginosos pilares construidos en cantería de granito local.