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Cultura
Chiviteros de Somaero
Los chiviteros son un tipo de arquitectura tradicional muy presente en Los Arribes del Duero. Estas pequeñas chozas circulares de piedra y techo de retamas fueron comunes en el pasado, pues permitían poner a salvo a los chivos recién nacidos del ataque de uno de los tres grandes carnívoros de la Península Ibérica: el lobo ibérico (Canis lupus signatus).
Estas sencillas moradas también hacían las veces de lugares de encuentro y pernocta para los pastores, quienes a menudo no llegaban a tiempo a sus casas antes de la puesta del sol y se veían obligados a pasar la noche en plena naturaleza. Con ello, los chiviteros cumplían una doble función: eran usados como parideros del ganado y como refugios puntuales de los cabreros.
Los dos chiviteros de Somaero reciben su nombre por la fuente de Somaero, un manantial cercano del que abrevaban las cabras, y motivo por el cual seguramente se construyeron los chiviteros aquí. Actualmente, los chiviteros se encuentran desocupados y ya no sirven al fin con el que fueron construidos. Ahora, tras haber sido restaurados, constituyen un reclamo turístico en la zona a la vez que se erigen como un monumento dedicado a la vida pastoril, recordando a quienes se acerquen a visitarlos cómo se vivía no hace mucho en el medio rural, cuando sus habitantes llevaban vidas más sencillas, pero más sacrificadas.
Además, en el mismo camino que va a dar a los chiviteros, se alza un conjunto granítico de tres peñas dispuestas una encima de otra. Se desconoce quién, cómo y por qué levantó semejante estructura, aunque no cabe duda en que la primitiva torre contribuye a recrear un bucólico paisaje, coronando este alto de la margen izquierda del río Tormes.