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Municipio
Fornillos de Fermoselle
Fornillos de Fernoselle se ubica en el Parque Natural de Arribes de Duero, a una distancia de 9 km andando desde Fermoselle. Es un pueblo que sorprende por su exuberante bosque de alcornoques, las antiguas fábricas de cerámicas, los hornos de los alfareros, etc.
Los comienzos de la localidad se sitúan en la prehistoria, hoy quedan algunas evidencias de ocupaciones de aquella época repartidas por la zona, sin embargo es escasa su información. De tiempos posteriores es el yacimiento de época romana ubicado al suroeste de la población, consistente en un conjunto de restos cerámicos. Además de ese yacimiento romano, cruzaba cerca de la localidad la red viaria romana de Sayago. Sin embargo, la presencia de Fornillos comenzaría a consolidarse a partir de la Edad Media, cuando pasó a formar parte del Reino de León. Éste fue el periodo en el que se realizó una repoblación y fue el momento en el que se escribió su primera referencia (s. XIII).
El patrimonio etnográfico y cultural de mayor relevancia en Fornillos de Fernoselle son sus alfares, los hornos de arcilla que dan nombre a la localidad. Dado que la región se cubre por abundantes granitos, la arcilla fue un recurso poco habitual y, por tanto, un bien muy preciado en esta zona próxima al Duero. Desde antiguo se supo aprovechar, produciendo piezas de barro como cacharros, tejas, cántaros o ladrillos. Ello duró hasta 1963, que fue el año en el que marchó el último alfarero de Fermoselle. Hoy se puede visitar uno de estos hornos y pozos donde se extraía la arcilla, el alfar de Rieta la Encina.
Otros restos muy interesantes de la actividad de este pueblo zamorano es un potro en el que generaciones y generaciones han fabricado arados a partir de ramas de negrillo, olmos y chopos. El potro, como vivo testigo de la actividad agrícola, presenta un mecanismo muy curioso. Se introducía una rama que todavía estuviese verde en el molde granítico, se moldeaba, se secaba y se endurecía. Tras ello, la rama estaría lista para unirse al resto de elementos que conformaban un arado.
Los fornilleses fueron también mineros de cantería y de extracción de hierro. Un legado de ello es la arquitectura típica de la zona y las fuentes de donde los paisanos extraían el agua, fabricadas en cuidada mampostería de granito.
En la actualidad Fornillos es un pueblo empresarial con cultura rural. Los habitantes elaboran vinos, mermeladas, productos locales, se han posicionado en el sector turístico y practican la tradicional ganadería. Asimismo, es un lugar donde se cuidan las razas autóctonas de Zamora como los burros zamoranos-leoneses y los destacados alcornoques, que sobresalen del resto de la vegetación debido al sustrato arcilloso sobre el que se asienta.
Sus fiestas patronales se dedican al Corazón de Jesús entre el 20 y el 22 de junio.