
Puntos de Interés
Infraestructura
Puente de Hierro
El casco antiguo de Zamora se conecta con el barrio de Pinilla por el famoso Puente de Hierro.
Esta larga infraestructura es uno de los cinco puentes que se tienden sobre el Duero y que conectan la capital zamorana con el otro margen del río. Es un lugar ideal para disfrutar de la historia contemporánea de la capital zamorana y las vistas sobre las corrientes del Duero y la panorámica de la ciudad.
Los orígenes de la construcción fechan de finales de siglo XIX, comenzando las obras en el año 1892 y abriéndose al público en el año 1900. El puente fue proyectado por el ingeniero Prudencio Guadalajara y tuvo como principal objetivo dar apoyo al antiguo puente de piedra, que comenzaba a degradarse, para dar cabida a los vehículos rodados y favorecer el desarrollo económico de los pueblos aledaños. Para ello, se fabricó en material de hierro colado una infraestructura ensamblada en tres partes de 53,95 m y dos de 47,24 m en el perfil horizontal, sumando un total de más de 250 m. El proyecto tuvo un coste de ejecución material de 774.911,37 pesetas. Esta obra de arquitectura metálica fue propia de la época, en la que se buscaba la innovación en la estética y en la funcionalidad.
El puente original fue sustituido en 1933 por otro de características similares construido en los Astilleros de Sestao, Bilbao. Ello se realizó dada la baja resistencia que ofrecía el puente original y el elevado deterioro que sufrió. Se dice que el momento de reemplazar uno por otro se tardaron solo 22 minutos, siendo un acontecimiento sin precedentes en la ciudad porque no hizo si quiera falta frenar la circulación ferroviaria. Su última restauración se hizo en el año 1999 en la que se reforzó la estructura en sus puntos débiles, alargando la vida útil de este gran ingenio.
En la actualidad el puente tiene una longitud de 255 m sobre 5 dinteles con separaciones de entre 40 y 48 m. Sobre éstos se apoya el tablero formado de 5 secciones de vigas que permite un ancho de acera de 5 metros de ancho. Esta infraestructura está pensada para adaptarse a las variaciones de temperatura y las dilataciones del metal. La estructura tiene unos vanos de luz que aportan un diseño que atiende al ahorro de costes, la funcionalidad del ensamblaje de los metales y la estética del momento.