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RN Riberas de Castronuño-Vega del Duero
La Reserva Natural Riberas de Castronuño-Vega del Duero, situada en el centro oeste de la provincia, cerca de su límite con Zamora, se extiende sobre una superficie de 8.420 ha, incluyendo la Zona de Interés Singular (ZIS) con una superficie total de 34.300 ha. Comprende las localidades de Castronuño, Pollos, Torrecilla de la Abadesa y Tordesillas.
Este espacio natural, también conocido como la Gran Florida del Duero, surgió en la década de los años cuarenta con la construcción del embalse de San José. Éste inundó extensas áreas de suelos fértiles en la ribera del río, las cuales gradualmente fueron colonizadas por densas extensiones de carrizal, sostenidas por el constante nivel del embalse.
A medida que la masa de carrizal creció, atrajo a una variedad creciente de aves acuáticas. Las Riberas de Castronuño se erigen como un refugio esencial para la nidificación y la invernada de este tipo de aves. por lo que fue designado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en 1992 y posteriormente declarado Reserva Natural una década después. En este sentido cabe destacar la presencia de algunas especies de gran valor ornitológico presentes en este enclave, como la garza imperial, el aguilucho lagunero o el martinete.
La zona destaca como un ecosistema palustre emblemático a lo largo del tramo del río Duero entre Tordesillas y Castronuño. La vegetación en esta reserva abarca bosques de ribera, principalmente compuestos por chopo negro, sauce, álamo blanco, fresno y majuelo. Además, se observan formaciones de olmedas, bosques de encinas y pinos piñoneros, con acompañamientos de tomillares, retamares y carrizales.
La fauna en este espacio natural es notable, con un inventario que incluye 189 especies de aves, 24 de mamíferos, 10 de reptiles, 5 de anfibios y 9 de peces.
Desde el punto de vista del paisaje, la Reserva Natural Riberas de Castronuño-Vega del Duero presenta una estética única, marcada por contrastes visuales, formas distintivas y una variada paleta de colores, contribuyendo a sus innegables valores paisajísticos.
Para explorar a fondo esta reserva natural, se recomienda visitar la Casa del Parque, un centro de interpretación ubicado en el Parque de la Muela de Castronuño. Este espacio interactivo ofrece información esencial para mejorar la experiencia en esta zona protegida y profundizar en el conocimiento de las diversas especies de aves, mamíferos, anfibios y peces que habitan la reserva. Además, organiza diversas rutas guiadas y educativas dirigidas por monitores expertos.
Cuenta con una sala de exposiciones donde se llevan a cabo actividades relacionadas con los valores culturales y humanos de la zona, incluyendo historia, población, tradiciones y arte.
Además, los visitantes pueden controlar desde aquí una cámara situada en el carrizal que permite observar en tiempo real la vida de la fauna local.