
Puntos de Interés
Cultura
Monasterio de Santa María de la Retuerta
El Monasterio de Santa María de la Retuerta se encuentra ubicado a orillas del río Duero, entre las localidades vallisoletanas de Sardón de Duero y Quintanilla de Onésimo.
Su nombre proviene de la expresión latina rivula torta, que significa rivera sinuosa, haciendo referencia al carácter ondulante del cauce del río Duero a su paso por estas tierras.
Este monasterio fue fundado en sus orígenes por Sancho Ansúrez, pariente de Pedro Ansúrez, conde de Carrión, Liébana y Saldaña. Quién, a su regreso a Castilla, hizo su propósito fundando en España una congregación de canónigos mostenses, como parte de la Cándida y Canónica Orden Premostratense. Una comunidad religiosa fundada a inicios del siglo XII, por Norberto de Xanten, en el Valle de Prémontré, del cual adquiere su nombre.
Para ello Sancho contó con los terrenos de Fuentes Claras (Valladolid). Aunque poco después, en el año 1145, la fundación del monasterio acabaría trasladándose al paraje de Retuerta, en el municipio de Sardón de Duero, por proposición de Doña Mayor Pérez, hija del conde Ansúrez.
El Monasterio o Abadía de Santa María de Retuerta fue el primer monasterio premostratense construido en España, siendo una de las 40 abadías que llegaron a existir en la península. Y acabó consolidándose como la “casa madre” de la orden en el Reino de Castilla, gozando del favor de las casas nobiliarias.
En el siglo XVI la Orden Premonstratense sufrió un grave período de crisis y reforma, instigada por el rey Felipe II, tras el cual varias de las posesiones de la congregación pasaron a manos de la Orden Jerónima. Pero a pesar de ello la vida monástica en Santa María de Retuerta continuó hasta desamortización de Mendizábal, en 1835, que supuso la casi completa desaparición de la orden en España.
A partir de entonces, tanto el monasterio como las granjas aledañas pasaron a manos privadas. Siendo hoy en día un establecimiento hotelero de lujo, declarado Monumento Histórico-Artístico en el año 1931.
Se trata de una construcción de estilo tardorrománico, con una distribución similar a los monasterios cistercienses.
La Iglesia, de mediados del siglo XII, es un templo compuesto por una única nave, de planta corta y rectangular, con una cabecera escalonada tripartita y transepto.
Destaca de este monasterio su claustro, unido al muro sur de la iglesia, con una impresionante sala capitular y un refectorio de cuatro tramos. En el siglo XVI se añade un segundo piso, de estilo herreriano.
Como curiosidad cabe destacar que esta abadía contó con numerosas imágenes religiosas como: el Retablo Mayor, realizado en 1578 por el escultor Diego de Marquina y conservado en el Monasterio de la Santa Espina; los retablos de San Norberto y de Santa Gertrudis, preservados en Iglesia Parroquial de Sardón de Duero; o un Crucifijo realizado por Gregorio Fernández en 1610, que también se conserva en la iglesia de Sardón.