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Municipality
Peralvillo
Esta pequeña pedanía ubicada en el término norte del municipio de Miguelturra, se encuentra en la provincia de Ciudad Real, Castilla-La Mancha. Su posición geográfica la sitúa junto al embalse de El Vicario donde desemboca el Río Bañuelo, afluente del Guadiana, en la zona de transición entre las llanuras manchegas y las estribaciones de la Sierra de Montánchez.
Destaca por su proximidad a espacios protegidos, formando parte de la Red Natura 2000 y siendo punto de conexión con la Reserva de la Biosfera de la Sierra de Montánchez. Estos entornos preservan hábitats diversos que albergan especies vegetales como el astrágalo de Montánchez (Astragalus montancheziorum) y la jarilla de Montánchez (Cistus heterophyllus), aves como el aguilucho cenizo (Circus pygargus) y el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), reptiles como la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), mamíferos como el lince ibérico (Lynx pardinus) además de diversas especies de invertebrados endémicos.
Su historia se remonta a la prehistoria, evidenciada por la presencia de vestigios arqueológicos. Sin embargo, su relevancia se acentúa en la Edad Media cuando, en 1306, se menciona por primera vez como un cortijo fortificado dependiente de la orden de Calatrava. En este periodo, sucedieron acontecimientos notables, como la rivalidad con Villa Real y la anexión a Miguelturra en 1383 para ampliar sus fronteras. Monumentos como la Ermita de San Marcos, construida en el siglo XVIII, de estilo rural, con elementos como la espadaña y contrafuertes cilíndricos, y es hábitat habitual de cigüeñas, representa la riqueza arquitectónica de la localidad.
La estructura de Peralvillo refleja su economía basada en agricultura y ganadería, destacando la importancia del autoconsumo de productos locales. En la actualidad, el ecoturismo ha emergido como sector clave, aprovechando la riqueza natural de la región. Lo que permite que el ámbito gastronómico de Peralvillo destaque por su cocina arraigada en productos locales con platos tradicionales, como la "gachas migas" elaboradas con harina de almortas.
Las festividades locales, como la celebración de San Marcos entre el 27 y el 29 de abril, y la fiesta de la Virgen Blanca a principios de agosto, reflejan la tradición y cultura de la localidad donde se realizan eventos que incluyen misas, procesiones, conciertos, comidas populares y actividades comunitarias.