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Castillo de Ciria

A unos treinta minutos en coche desde Soria capital llegamos al municipio de Ciria.
Dentro de su patrimonio arquitectónico destaca, entre las construcciones civiles, su castillo. La construcción, actualmente en ruinas, fue realizada con piedra de mampostería, aunque en su interior se han hallado algunos restos de piedras de sillería, lo que podría indicar que los nobles que lo habitaron poseían una riqueza de tipo medio.
Esta fortaleza medieval, situada sobre un cerro a 1.080 metros de altitud, tiene un carácter estratégico y servía como vigía sobre el portillo de la Hoz del río Manubles, una de las principales vías de comunicación entre Castilla y Aragón y posiblemente fue construida para vigilar el paso de los musulmanes en esta zona, ya que por esta villa atravesaba una ruta que unía Bilbilis y Numancia. Después de la conquista cristiana, la fortaleza fue objeto de las disputas bajomedievales entre Castilla y Aragón y fue testigo de sucesivas tomas, paces y devoluciones por parte de ambas coronas. Con el desarrollo de la artillería pirobalística a partir de finales del siglo XIV y su consiguiente influencia en las fortificaciones, el casillo incrementa su superficie con cubo artillero.

El complejo tiene origen árabe y fue construido en el siglo IX aunque ampliado posteriormente en el siglo X. Tiene una característica forma rectangular y está compuesto por sillarejo con dos muros rellenados con piedras calizas de forma irregular, todo ello recogido utilizando un tipo de argamasa de cal y canto con piedras de pequeña envergadura utilizadas como aglutinante.
Una parte importante que aún se conserva es la muralla, jalonada por una treintena de almenas. Algunas de ellas tienen terminación en punta de diamante. Destaca igualmente la existencia de un total de diez saeteras, lo que confirma el carácter defensivo de la fortaleza. En la muralla aún puede distinguirse una puerta que da acceso a lo poco que queda del castillo.
Sin duda estamos ante un ejemplo típico de castillo roqueado, ajustado al terreno sobre el que se levanta. Su estructura se adapta al asentamiento, al utilizar el barranco a su pie como defensa natural.