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Parador
Parador de Jarandilla de la Vera
El refugio de Carlos V
En el valle de la Vera, junto al Tiétar y el Jerte, entre gargantas de agua, piscinas naturales y bosques de castaños, se encuentra el Parador de Jarandilla de la Vera, alojado en el antiguo castillo-palacio de los Condes de Oropesa.
En él encontrarás un lugar a la par histórico y confortable, donde los solemnes torreones y el gran patio de armas conviven con una excepcional piscina rodeada de olivos y naranjos. Al interior, sus salones con chimenea y cuidada decoración te transportarán en el tiempo, a la vez que mantienen un ambiente de tranquilidad e intimidad.
El Parador de Jarandilla de la Vera ocupa el antiguo castillo-palacio de los condes de Oropesa, que data del siglo XVI y todavía conserva su foso y murallas torreadas originales, así como una excepcional galería gótica de dos pisos en el patio interior.
Entre 1556 y 1557, el Parador acogió a su huésped más ilustre. En efecto, este fue el refugio elegido por el emperador Carlos V tras su abdicación, y aquí residió durante varios meses antes de instalarse definitivamente en el cercano monasterio de Yuste.
Parador de Jarandilla de la Vera