
Puntos de Interés
Hidrografía
Herrera del Duque
Situada en la falda sur de las sierras de la Consolación y del Chamorrol, en el término municipal se hayan restos de estar habitado desde el neolítico. Durante su historia ha tenido varios nombres según la época y los pobladores. Es durante el reinado de Carlos III cuando aparece por vez primera con su actual denominación. El duque al que se refiere el nombre es el de Belalcázar, que también ostentaba el título de vizconde de Puebla de Alcocer, ya que Herrera perteneció a este vizcondado.
Cabe destacar entre su patrimonio la iglesia de San Juan Bautista, que tiene su origen en el siglo XV, aunque ha sufrido diferentes procesos constructivos reflejados en los distintos estilos que aparecen en el templo. Destaca la portada con arquería mudéjar y con dos puertas de entrada de estilo gótico. En la zona oeste se alza una torre de ladrillo y planta cuadrada con campanario y tejado a cuatro aguas. El interior se divide en tres naves de estilo renacentista y capilla mayor con bóveda de crucería.
El castillo-fortaleza fue erigido en la época de la dominación árabe y posteriormente reconstruido por la Orden Militar de Calatrava. Localizado en lo alto de un cerro rocoso, tiene una posición estratégica inmejorable para el control del territorio. Desde la fortaleza se podía vigilar la encrucijada de las principales vías de comunicación que unían las poblaciones de Mérida con Ciudad Real, y de Sevilla con Toledo.
El edificio es un castillo palacio, de piedra y mampostería, de planta poligonal irregular con alturas superiores a los 12 m en sus muros principales. Se accede mediante una puerta compleja enmarcada en un gran arco de ladrillo. En su interior se conserva el paseo de ronda mientras que la barbacana, el foso, el aljibe y la torre del homenaje han desaparecido. Actualmente el castillo está catalogado como Bien de Interés Cultural.
El puente medieval o puente Viejo, se encuentra situado fuera de la localidad, sobre el cauce del arroyo Peloche. Tiene una longitud de 49 m y se compone de 8 arcos en orden descendente. Está construido en piedra y destacan sus dos tajamares en forma de triángulos agudos capaces de mantener el puente frente a las riadas. Hoy día el pretil casi ha desaparecido; sin embargo, la calzada empedrada con cantos de río sigue manteniéndose en perfecto estado y se utiliza como paso de ganado.
Las fiestas más populares de la población se celebran alrededor del 15 de agosto, cuando además se celebra el día del emigrante. Cuentan con pasacalles, concursos y degustaciones de productos de la zona. También son de mencionar el día del Corpus, cuando se adornan las calles y plazas con juncias, tomillo, romero o pétalos de rosa y los vecinos crean sus altares en donde para la procesión, o la romería de la Virgen del Espino, con sus característicos “panecillos de la Virgen”, unos bollos con granos de maíz y la imagen de la virgen en su parte superior.