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Municipio
Alameda de Cervera
Ubicada en Alcázar de San Juan, provincia de Ciudad Real, Alameda de Cervera se presenta como un encantador rincón con raíces que se remontan a la época romana, donde se presume que existía una antigua villa. La historia de este lugar cobra vida durante la ocupación musulmana, cuando surgió un imponente castillo y un ciudadano llamado Alí se destacó en 1308 al asumir las labores agrícolas tras la reconquista. Más tarde, las Órdenes de Santiago y San Juan transformaron este castillo en la apacible Casa Grande, también conocida como el Castillo de Cervera, erigida en 1865. Este edificio manchego, con su palomar que evoca la silueta de una almena de castillo, le confiere el distintivo nombre que lleva.
La invasión napoleónica en 1811 dejó su huella en la iglesia de Villa Centenos, llevando a las monjas a refugiarse en la recién construida Colonia de Alameda de Cervera, junto con la venerada imagen de San Lorenzo, el actual patrón de la localidad. Cerca de la iglesia San Lorenzo Mártir, destaca un puente en el Canal del Gran Prior, construido entre 1797 y 1799, con singularidad en las gradas que enmarcan su entrada. Aunque los antiguos molinos de pólvora, testigos de épocas pasadas, servían como residencia, la falta de empleo ha dejado poca población en la zona. Además, en este enclave se encuentra la sede de la asociación de palomeros, dedicada al entrenamiento de palomos deportivos y a la organización de exhibiciones.
La actividad económica principal es la agricultura, que se enfoca principalmente en el cultivo de la vid y olivares. Esta actividad económica permitió que se creara la Sociedad Cooperativa Agraria "San Lorenzo" en 1954. Aunque el ecosistema contaba con una magnífica alameda, dando nombre a la localidad, en 1982 sufrió la pérdida de gran parte de la masa forestal original. La fauna local, con liebres, perdices, codornices y tórtolas, fomenta la práctica de la caza.
En cuanto al patrimonio autóctono, destaca el bombo manchego, una estructura agrícola presente en la zona, junto con la quintería. En la construcción de estos bombos, de origen incierto, se utilizaba piedra caliza obtenida durante el arado de los viñedos. La gastronomía local, arraigada en la tradición manchega, ofrece platos típicos como migas de pastor, duelos y quebrantos, gachas, caldereta, pisto manchego y diversos dulces. Las festividades en honor a San Lorenzo, que tienen lugar en agosto los días 9, 10 y 11, son motivo de participación comunitaria en diversas actividades tradicionales como juegos acuáticos para niños, concursos de arada y pasacalles, quemas de fuegos artificiales, verbenas, funciones religiosas, catas de vino, bailes del vermut y la tradicional suelta de vaquillas. /p>