
Puntos de Interés
Municipio
San Pedro
San Pedro es un pequeño municipio de la provincia de Albacete, en plena comarca de la Sierra de Alcaraz y Campo de Montiel. Se encuentra a unos 35 km de la capital provincial y a más de 830 m de altitud, rodeado de campos de cereal, olivares y monte bajo. Su término municipal abarca alrededor de 83 km² y cuenta con una población de 1.185 habitantes.
El río Quéjola atraviesa su paisaje, modelando vegas fértiles y antiguas cañadas por donde durante siglos transitaron los rebaños trashumantes. Alrededor de este entorno agrícola se consolidó el pueblo durante el siglo XIX, cuando la agricultura y el trabajo de la tierra marcaron la vida cotidiana de sus habitantes.
Entre los valores patrimoniales del municipio destaca la iglesia parroquial dedicada a San Pedro Apóstol, cuyo campanario finalizó su construcción en 1846. También merece una visita el paraje de La Fuente, un pequeño manantial que riega la vega del municipio y ofrece un lugar fresco donde descansar. En las afueras pueden verse también las tradicionales casas-cueva de las pedanías cercanas, como Cuevas del Molino de las Dos Piedras, que configuran un patrimonio arquitectónico menor vinculado al medio rural.
Uno de los atractivos más recientes es la ruta de los murales, inaugurada en 2020 gracias al artista albaceteño Juanga Cedos, que ha llenado las calles de color y creatividad, conectando pasado y presente a través del arte urbano.
El entorno natural de San Pedro combina monte bajo, vegas y zonas de ribera, con el valle del río Quéjola como eje paisajístico, lo que lo convierte en un destino apreciado para el visitante que busca naturaleza y tranquilidad.
La economía local sigue girando en torno al cultivo de cereales y olivos, a lo que se suma, en menor medida, la ganadería. Su proximidad a la capital albaceteña facilita la conexión con los servicios y mercados regionales, aunque mantiene su carácter de municipio de vocación rural.
La vida social de San Pedro se vertebra en torno a sus fiestas locales, entre ellas las patronales en honor a San Pedro, el 29 de junio y al Pilar, el 12 de octubre, que reúnen a vecinos y visitantes en un ambiente festivo donde los protagonistas son la gastronomía local y la tradición. Son famosas sus recetas populares, especialmente los caracoles, muy vinculados a la identidad del municipio.