
Puntos de Interés
Vegetación
Pastos
Desde tiempos ancestrales los pastos montanos han jugado un importante papel dentro del ciclo pastoril anual. Estos pastos de verano, creados y mantenidos por la mano del hombre y sus rebaños, son fundamentales para el pastoreo estacional.
La relación entre pastos y herbívoros ha supuesto el desarrollo de diversos tipos de vegetación altamente adaptada al pastoreo. Muchos de estos pastos tienen alto valor ecológico, lo que ha llevado a su declaración como hábitats de interés comunitario dentro de la Red Natura 2000.
En el piso montano se pueden encontrar diversidad de recursos para el pastoreo como pastos herbáceos o arbustivos. Los primeros están dominados por especies vivaces que se desarrollan en suelos básicos o acidificados con niveles medios de humedad. Entre los más extensos se encuentran los pastos de festuca roja (Festuca rubra gr.) y yerba fina (Agrostis capillaris) de los que pueden observarse varios subtipos. Entre los pastos arbustivos destacan los brezales (Erica ssp.), enebrales (Juniperus ssp.), y espinares (Crataegus ssp. y Prunus ssp.)