
Puntos de Interés
Municipio
Boí
Boí es uno de los ocho pueblos pertenecientes a La Vall de Boí, un municipio de la comarca de la Alta Ribagorça ubicado ya en los Pirineos de Lleida. Este núcleo se sitúa entre Caldes de Boí, Erill la Vall y Taüll.
En Boí, que fue una encrucijada de caminos en tiempo del Imperio romano, condición que conservó en los siglos posteriores, se encuentra la iglesia románica de Sant Joan, emblema de la localidad. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es el templo que conserva mayor número de elementos arquitectónicos del siglo XI, en el que se sitúa el comienzo de la construcción románica en la zona.
Su planta es basilical, al estilo de otras iglesias de la comarca, y junto a su belleza arquitectónica destacan las pinturas murales halladas, que muestran escenas protagonizadas por juglares, otras del Bestiario o la lapidación de Sant Esteve.
El castillo, las murallas y el puente medieval sobre el río de Sant Martí, son otros atractivos de la localidad que, además, en su condición de puerta de entrada al Parque Nacional d’Aigüestortes y Estany de Sant Maurici, alberga la Casa del Parque. De hecho, la naturaleza de la reserva inspira el parque de juegos de la localidad, un espacio ubicado junto al río donde las familias pueden disfrutar con elementos lúdicos que se integran en un entorno natural y paisajístico privilegiado. La gastronomía es también un recurso turístico de gran valor en La Val y en Boí y se basa en la ternera ecológica y el cordero junto a otros productos como patatas, setas y verduras o truchas en un claro guiño a la tradición y a los recursos propios de la zona.
Las Fallas de Boí son cita ineludible para locales y turistas, como sucede en todos los pueblos de la comarca. Desde el Fato de Boí, situado a casi 1.500 m de altitud, se desciende con las fallas o antorchas de madera encendidas hasta llegar a la plaza de la localidad, donde se celebra una gran fiesta en torno al fuego.