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Cultura
Mirador Castillo de Piñolo
En lo alto de un cerro del extremo norte de la Sierra de Santa Isabel, guardando las vegas socabadas por el río Narcea a sus pies, se erigía el castillo medieval de Piñolo. Desgraciadamente, en la actualidad ya no existe tal fortaleza, pues apenas se conserva un ruinoso tramo de su muralla original. De su desmantelamiento poco se sabe a ciencia cierta; quizás fue la naturaleza quien lo echara abajo; quizás la necesidad de remodelar el Monasterio de San Juan de Corias con la mampostería de pizarra del castillo fuese el motivo de su destrucción; o puede que una mezcla de ambas.
Levantado en torno a mediados del siglo XI por orden del Conde Don Piñolo, benefactor a su vez junto a su esposa del Monasterio de Corias, el Castillo de Piñolo era una austera construcción de 1600 m2 que controlaba todas las tierras del valle sobre el que se alzaba, así como del antiguo camino romano a través del que se accedía; conocido como el Camino Real de Leitariegos. Este tipo de estructuras militares tenían una función principalmente de vigilancia en vez de defensiva, pues las fronteras con los reinos de taifas quedaban muy al sur de Asturias. De modo que, la construcción de castillos como el de Piñolo respondía más a controlar el territorio y a las comunidades campesinas, que a servir como bastión frente a la acometida de ejércitos invasores.
Se sabe que los defensores del castillo se abastecían del reguero Carouso que bajaba por la sierra y del manantial que brota cerca del Camino Real, conocido como fuente de la Condesa en honor a Aldonza Muñiz, la mujer del Conde Piñolo Jiménez. Además, tras sus muros se llevaba a cabo la forja de armas y armaduras de hierro, pues se han encontrado entre sus restos escorias de este material tan abundante en las montañas asturianas.
Hoy por hoy, el emplazamiento del castillo reúne a visitantes y curiosos que quieren deleitarse con las vistas, pues se ha reconvertido el lugar en un mirador, conocido entre las gentes del lugar como El Piñolo. Desde aquí pueden verse desde una posición privilegiada las poblaciones de Courias, Cangas del Narcea y parte de la Sierra del Pando.