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Cultura
Yacimiento de La Espina del Gallego
A lo largo de las cumbres de la sierra del Escudo, en la frontera entre los valles del Pas y del Besaya, se encuentran varios yacimientos arqueológicos de gran relevancia histórica: La Espina del Gallego, Cildá, El Cantón y Campo de Las Cercas. Estos sitios, situados en una de una ruta que asciende desde la cumbre de La Espina del Gallego hasta el monte Cildá, la cima más alta del municipio, conservan vestigios de castros cántabros y fortificaciones romanas vinculados a las Guerras Cántabras, que ocurrieron entre los años 29-19 a.C , un capítulo clave en la conquista romana de la península ibérica.
El castro prerromano de La Espina del Gallego, de planta irregular, destaca por su estratégica ubicación, desde donde dominaba visualmente al menos nueve recintos castreños de la Regio Cantabrorum. Rodeado por tres líneas defensivas con murallas, portillos, rampas y un posible foso, albergaba viviendas en su interior. Tras ser sitiado y capturado por los romanos, el castro fue fortificado con estructuras como un barracón militar de 100 m de longitud, evidenciando su ocupación romana.
El campamento romano de Cildá es uno de los más grandes y mejor conservados. Abarca entre 22 y 25 ha y se adapta magistralmente a la topografía del monte. Sus defensas, formadas por terraplenes y fosos de tierra, protegen un complejo sistema de caminos empedrados, como las las vías praetoria y principalis, así como barracones y otras estructuras. Este enclave refleja la magnitud del esfuerzo romano para someter a los cántabros.
Por otro lado, El Cantón es otro campamento romano de menor tamaño, aproximadamente 1 ha, de planta circular con un pequeño foso y un terraplén de tierra y piedra, accesible por dos puertas en forma de codo.
Finalmente, El Campo de Las Cercas alberga otro importante campamento romano, rectangular, compuesto por dos grandes recintos adosados, cada uno de unas 18 ha, protegidos por atrincheramientos y fosos Ambos sitios completan el sistema defensivo romano en la zona.
Los yacimientos han revelado un rico conjunto de objetos, principalmente de carácter militar como los pilum de legionarios y catapultas, glandes para hondas, tachuelas, remaches y regatones. También se han encontrado monedas, camafeos, diversas piezas de cerámica y un singular ‘entalle’ romano, una piedra semipreciosa anaranjada grabada, usada como sello en anillos por personas de alto rango. Estos artefactos, testigos de la vida cotidiana y bélica de la época ofrecen una ventana al pasado de la Sierra del Escudo.