
Puntos de Interés
Hidrografía
Rivera de la Pescadera
Todos los arroyos y regatos que fluyen entre Trabanca y Villarino tienen como meta el río Tormes, el cual fluye en paralelo a unos 4 km del Camino Natural entre ambas poblaciones. Uno de estos afluentes es la Rivera de la Pescadera.
Con algo más de 11 km de longitud, este arroyo se abre camino a través del paisaje agreste de La Ramajería salmantina, salpicada ocasionalmente por encinas (Quercus ilex), rebollos (Quercus pyrenaica) y berrocales, manteniendo verdes las amplias vaguadas donde puede pacer el ganado pese a su carácter estacional. De hecho, en algunos tramos, pueden verse bloques de granito dispuestos en fila y atravesando la rivera, cuyo propósito no es otro que el de hacer de paso cuando el agua baja por el cauce de La Pescadera.
Un molino, conocido como Molino del Pasadero, se sitúa justo en el punto medio del curso fluvial de la Rivera de la Pescadera. Se trata de una pequeña construcción levantada durante el siglo XIX al estilo tradicional de la zona, es decir, mediante el empleo de bloques de granito colocados unos sobre otros de manera manual. Actualmente el molino sigue aguantando estoicamente al paso de los años, aunque su función hace ya tiempo que dejó de ser moler harina. Ya ni siquiera se usa la maquinaria que aún conserva durante los únicos 3 meses en los que se podía aprovechar la crecida de la Rivera de la Pescadera. Por el contrario, ahora se erige como un monumento a las tradiciones, preservando la memoria cultural de esta remota región castellano-leonesa.
Un poco más adelante, después de que la Rivera de la Pescadera y el Camino Natural pongan fin a su trazado en un recodo elevado y tras ladear la Peñita Redonda, se encuentra la Cascada del Desgalgadero, topónimo que viene a significar “despeñadero de piedra”. En este punto el terreno se parte en una falla vertical por la que descienden con bravura las aguas de la Rivera. Su visita requiere de un ligero desvío de 600 m, pero merece la pena siempre y cuando coincida con periodos de intensa lluvia y pueda contemplarse el salto de cerca de 50 m en todo su esplendor. Esta cascada anticipa un terreno más abrupto, a partir del cual la Rivera de la Pescadera pone dirección hasta el río Tormes, donde muere definitivamente.