
Puntos de Interés
Hidrografía
Canal del Duero
El conocido como Canal del Duero es un canal de abastecimiento de agua situado en la provincia castellanoleonesa de Valladolid.
Con una longitud de 52 km, este recoge sus aguas del río Duero, a la altura de la localidad vallisoletana de Quintanilla de Onésimo, para desembocar, posteriormente, en el río Pisuerga, entre las localidades de Santovenia y Cabezón.
Antes de la construcción de esta infraestructura hidráulica se empleaban las aguas del Canal de Castilla para el abastecimiento de agua a la provincia de Valladolid. Pero el gran crecimiento demográfico y el proceso de industrialización, experimentado durante el siglo XIX, así como los problemas de insalubridad de las aguas que abastecían a la capital provincial, plantearon la imperiosa necesidad de construir otro canal para el suministro de la ciudad y de los terrenos agrícolas circundantes.
Los inicios de este proyecto se remontan al siglo XV, pero no es hasta mediados del siglo XIX cuando se empiezan a realizar los primeros esbozos. Estos primitivos trazados plantearon la construcción de un canal que aprovechase y recogiese las aguas del río Duero para abastecer los campos, entre los municipios de Cabezón y Herrera de Duero, y suministrar agua potable a la ciudad de Valladolid.
El proyecto inicial corrió a cargo de León García Alejo, al cual se le concede, por Real Orden en 1862, la concesión para la construcción del proyecto “Canal de Valladolid”. En 1864 este se transfiere a la Sociedad de Crédito “Unión Castellana”, fundada en enero del mismo año.
Con este canal se pretendió derivar las aguas del río Duero, a la altura del despoblado de Peñalba de Duero, para recorrer 22,49 km hasta llegar a las inmediaciones de la ciudad de Valladolid. Zona en la cual su cauce acabaría dividiéndose en dos acequias, hasta desembocar en el río Pisuerga.
Pero este proyecto, al igual que el realizado 1876, también por “Unión Castellana”, nunca llegó a realizarse, debido a problemas con la poca rentabilidad económica del mismo.
Posteriormente, en 1879, se emprendieron negociaciones con el Marqués de Salamanca, quién sí vio rentabilidad en el proyecto y acabó consiguiendo la concesión, fundando para ello la “Sociedad Canal del Duero”.
Se propuso entonces un nuevo proyecto, el cual corrió a cargo del ingeniero Mariano Cárcer Salamanca.
En este se planteó ampliar la longitud del canal, hasta llegar a los 52 km actuales, recogiendo las aguas del Duero en la localidad de Quintanilla de Onésimo, en vez de en Peñalba. Para ello se empleó una antigua, pero bien conservada, presa del municipio, y se construyeron 500 m de túnel bajo tierra, para conservar intacto el caserío.
Este proyecto fue aprobado en 1880, iniciándose las obras en noviembre del mismo año. Finalmente, el canal fue inaugurado en 1886, siendo completado posteriormente en el siglo XX con una red subsidiaria de acequias y estando aún en completo funcionamiento.